La ventana al pasado

La ventana al pasado

Ondea mi visual en el paño de la ventana cerrada, sin aire, sin luz, hay nada…
Recorren los segundos en retroceso, giran al pretérito de una sonrisa inexistente, sólo hay
ecos del silencio…
Pisoteado un abrazo entrañable quedó suspendido en el vacío;
huesos fríos, latidos secos.
De los leños calcinados ni sus cenizas se huelen en ese paso. Fue la lluvia, la vida, el viento.
Corre por mis venas el río que contiene los recuerdos, nostalgias de instantes asfixiados y de decapitados momentos.
Abrí el cristal y se oxigena una lágrima que se escapó de la mirada al tiempo muerto…
Nada duele, el corazón está latiendo: son ilusiones, un bello sueño, nuevo horizonte…
La realidad es que mi amor encontró su reflejo en esos ojos, sus ojos, los míos;
Mis besos llegaron a esos labios, sus labios, mis labios;
y mi piel recibe las caricias de esas manos, sus manos y mis manos.
Hoy, tengo abierta la ventana a mi pasado, siento calma…
La puerta abrí y sigo avanzando, es mi camino, son mis pasos junto a sus pasos.
Plenitud entre sus brazos.

Viviana Lizana Urbina

2 comentarios en “La ventana al pasado”

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