La princesa pensó que de amor moriría lentamente
Que sin corazón quedaría
Que sin él se apagaría

La princesa anduvo por sendas de hojas secas y las regó con lágrimas que creyó nunca se secarían

Entonces, con el agua emanada de sus ojos, la tierra renació

Surgió nueva vida y esperanzas

Y llegaron unos ojos que la miran como si fuera más hermosa que el mismo cielo

El caballero que llega de tierras lejanas
Cuida y cura lentamente su corazón y ella, se permite sentirse amada, abrazada y casi eterna

Los dos se sientan a la orilla del río que mece sus pies al compás de la canción que se entona al nacer nuevas ilusiones

Que se canta cuando un corazón que un día fue destrozado

Vuelve a cantar suaves notas de amor
Nora Arrieta