La llegada de un momento

La llegada de un momento

LA LLEGADA DE UN MOMENTO

Llega un momento en la vida en el que empiezas a descubrir tus prioridades, a reconocer lo que en realidad vale la pena y lo que debe pasar a un papel secundario, a saber qué merece el esfuerzo de la lucha y qué no.

No hay patrones establecidos que fijen ese momento en una edad determinada o en algún hecho concreto, simplemente llega y tu vida cambia por completo. Te das cuenta de que todo el tiempo y el esfuerzo que habías dedicado hasta ahora a algo determinado, aunque no ha sido en vano, seguramente sí haya sido excesivo. Y los ojos se abren a una mirada interior con un prisma diferente, desde el cual eres capaz de ver con claridad todo lo que te has estado perdiendo mientras estabas ocupado en lo que tú creías que era vivir.

Ya no hay vuelta atrás, no se puede recuperar el tiempo, ahora todo queda sujeto al avance inexorable de un reloj de manecillas suspendidas en un punto de tu vida que marcó la tan necesaria inflexión. Por ello, porque no hay vuelta atrás, es cuando parece que todos tus esfuerzos aún se reconducen por inercia en la dirección correcta, aquella que te lleva a ese estado utópico que tanto habías anhelado y que decidiste llamar felicidad.

La felicidad que antes dependía de cosas materiales, del éxito laboral, del esfuerzo por conseguir aquello considerado como correcto, se esfuma ante tus ojos y se sitúa en un contexto por completo diferente. Se sitúa aquí, ahora, mientras escribes, besas o sueñas. En esa puesta de sol que hace tanto tiempo que ignorabas. En el perfume de una flor solitaria que alguien cortó para ti en un jardín ajeno. En el erizar de la piel bajo una caricia urgida por el deseo. En el disfrutar de cada momento porque quizá, solo quizá, puede que sea el último y no volverás a tener la oportunidad que se presenta ante ti.

Llega un momento en la vida en que esto ocurre, tarde o temprano, pero ocurre. Y cuando llega ese momento, enhorabuena, celébralo por todo lo alto, disfruta de él, porque es exactamente en ese preciso instante cuando realmente te das cuenta de que has comenzado a vivir.

Deja tu comentario, así nos haces grande

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: