La cita

 

 

 

A medida que transcurría el día se iba acrecentando su nerviosismo, se preguntaba si volvería a suceder de nuevo, si habría una nueva excusa para aplazar la cita que de tanto hablar de ella y tanto desear que sucediera se había convertido en una obsesión.

No podía parar el pensamiento, no podía evitar el recuerdo de las numerosas veces que le había hablado de aquel romántico encuentro, de cómo deseaba estar con ella aunque fuera en una habitación de hotel ya que ninguno de los dos disponía de intimidad propia en sus respectivas viviendas…no podía borrar en aquellos instantes previos a la cita, que por fin habría de producirse aquella tarde, el recuerdo de otros aplazamientos. Tenía miedo de mirar los mensajes de su móvil por si encontraba aquel que tanto temía. ¡No! no quería ni siquiera escuchar el silbido del whatsapp por lo que decidió ponerlo en silencio, por lo menos hasta que ya tuviera que salir de casa.

Sabía ya en aquellos momentos que, a pesar de lo absurdo que pareciera amaba a aquel hombre con el que había compartido tantas conversaciones y junto a quien había elaborado la más bella historia de amor jamás escrita o imaginada por ella.

Solo se habían visto un par o tres de veces aunque hacía meses que mantenían largas conversaciones a través del móvil, tanto escritas como por llamadas, pero ya en el primer encuentro ella pudo comprobar que se había enamorado de él como si de una adolescente se tratara y eso que esa etapa le quedaba muy lejana pues había entrado ya en el otoño de su vida, sin embargo, aquel maravilloso sentimiento la hizo rejuvenecer y sentirse viva con cada latido de su acelerado corazón.

Nunca entendió muchas de las cosas que pasaron y se interpusieron entre ellos. Durante mucho tiempo quiso encontrar explicación y buscaba respuestas que solo podían ser conjeturas suyas porque en aquel lapsus de silencio que se hizo entre ambos solo podía divagar sobre posibilidades.

y ahora, sí, por fin de nuevo volvían a reencontrarse, el destino o la energía universal que fluye los volvió a poner frente a frente y aquellas ilusiones y emociones surgieron con más fuerza si cabe…Se duchó pensando en su nerviosismo, quedaba ya tan poco para que fuera realidad ¡Por favor que no se estropee esta vez! se decía.

Hora de vestirse y, justo mira el móvil, pero para su sorpresa el mensaje que le llega es de aliento y recordatorio de que tenían una cita. Sus nervios se aplacaron en parte, por lo menos podía seguir arreglándose para su encuentro amoroso. Pensó en qué ropa sería la más adecuada para la ocasión, si aquella faldita corta que tanto le gustó a él cuando se la enseñó o ponerse más cómoda e ir en pantalón, menudo dilema porque la verdad es que hacía frío y la falda…pero se decidió por ella y el jersey negro que tan bien le sentaba, además se pondría las botas y así el frío lo sentiría menos. No iría maquillada porque nunca lo hacía pero el toque de color en los labios sí, eso y los pendientes eran imprescindibles para salir a la calle. Se pondría su gargantilla favorita con la amatista y los pendientes de plata con la perlita haciendo juego con la gema.

¡Menudos nervios estaba pasando¡ Ya era la hora y esta vez sabía que aquel hombre que le había robado el corazón la estaba esperando no muy lejos de allí. La felicidad que sintió al verle la desbordó por completo, se sintió inmensamente dichosa, tanto que sus ojos empezaron a humedecerse y tuvo que contener el aliento.

Sabía que iba a ser una maravillosa noche de amor para ella a la que iba preparada para entregarse sin reservas a pesar de sus miedos, ya no era una jovencita y su cuerpo…Quiso detener el tiempo,  que no finalizara nunca la noche, quiso continuar en sus brazos eternamente abrazada y permanecer así  por siempre…llegó a odiar la luz del sol cuando empezó a filtrase en los ventanales de aquella habitación de hotel.

 

 

Imagen de la red

About Marina Collado

Me gusta todo lo relacionado con el arte, la cultura, literatura sin ser experta . Me encanta leer y escribir y estoy en este mundo de las letras de forma accidental.

6 comentarios en “La cita

  1. Genial y hermoso relato. Cierto que cuando estas a gusto el tiempo es efímero, entonces deseamos que sea eterno.
    Besosssssss Marina. Disfruta del sábadp

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