Yo me quedo en silencio

con mis pensamientos

¡Hay tanto hijo del mal!

que con su hipocresía,

con su ideología

y tanta burguesía

sólo buscan ganar

con el lenguaje abrupto

por filosofía…

La fe queda idiotizada,

¡Es tal la vulgaridad!

¿Su Dios dónde está?

Reza que te reza

que nunca te enfermarás.

Se me hace difícil pensar,

con esa idiosincrasia

y tanta burocracia

que tenemos que lidiar.

Día tras día

los vemos ladrar,

todos en el corral.

Es fácil, ¡cambia de canal!

Que los hombres no tienen la capacidad,

lo sufrimos siempre.

¡Cuánta tontería!

Eso es de hacérselo mirar

porque si te va a ti mal,

yo lo solucionaría.

Vaya bocachancla…

Tú sólo hablas alto

pero nunca nada en claro

con la única voluntad

de quererme gobernar

pase lo que pase

muera quien muera…

 Es tanta la vaselina

que te quieren untar…

Iros todos a cagar.

Gustavo García Pradillo