Interlocutores mentales

 

 

 

 

 

 

Se deshizo en silencio de la envoltura que aprisionaba su voluntad, cayeron como plumas una a una las preocupaciones que fueron mermando su confianza en el transcurrir de todas las noches. No se dio por vencida y continuó la larga trayectoria que el destino le había marcado.

Por fin se encontraba con la levedad de sentirse libre y desprovista de ataduras, sin mortificantes oraciones que recitara anteriormente como mantras en el silencio de su alcoba. Una a una dejó que fueran cayendo las pesadillas que esculpieron a fuego su alma durante tanto tiempo. Fue como el despertar de la hibernación en la que se mantuvo allí, escondida en las profundidades de aquella oscura caverna infesta de  demonios y horrores del infierno que llevó a cuestas.

Todo era más sencillo de lo que parecía, solo bastaba desear, eso era suficiente, desear de corazón y con firmeza y permitirse el favor de ser en sí misma ella, su yo y su esencia. Nada importaba o nada debía importarle los reclamos para contentar a nadie, prioridades eran sus deseos y ser, ser, recuperar su ser en tantas formas siendo y sentir con intensidad que todas estaban unidas a su ser por un mismo hilo.

Aceptar su condición de imperfección. No pretendió nunca ser una super mujer aunque quiso, en su error, mostrarse cubierta de fría armadura. No, ya se acabaron por siempre, estaba recibiendo una gran lección, aunque le costó en un principio ser consciente del gobierno que ejercían sus pensamientos, del dolor y el abatimiento que éstos generaban en su alma y en su cuerpo, en ese estado de oscuridad no quería permanecer por más tiempo.

Se dio cuenta que no debía dejar el poder de su reino en manos de su mente, ella era más que una masa encefálica pensante. No, decidió desvestirse de todos y cada uno de los malditos pensamientos que le daban órdenes incesantemente en diálogos frenéticos y desquiciantes por la multitud de interlocutores que habitaban en su cráneo.

Puso fin a su mundo delirante, exorcizó a los demonios y los hizo salir de su morada por siempre. Ahora soy yo, se dijo ante la mirada que le devolvía el espejo, quien toma las riendas y el poder. No más voces recriminando y reprimiendo emociones y sentimientos, no más juicios ni castigos, no más deberes ni imposiciones de los seres que en mi pensamiento dejan la locura de sus voces. 

 




 

Imagen de la red

4 comentarios en “Interlocutores mentales

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