Insumisión

 

Será la rabia, la furia,la ira, la impotencia, será que no soy capaz de comprender, solo cábalas salen de la espesura de mi masa encefálica. Será que ya perdí la confianza, o pueda ser el desgaste que por asumir tanta mentira siento que en mis pensamientos se inmiscuyen queriendo camuflar la verdad de cuanto se esconde tras cada uno de los desastres provocados.

Como marionetas nos hacen danzar al son que marcan las manos que mueven los hilos, nos movemos en un mundo distante de la humanidad que se supone caracteriza al ser humano. Será que por el mismo desgaste de no vislumbrar más que sombras en todas las direcciones la coherencia se desquicia.

Oír, ver y callar, impávidos ante las situaciones quieren mantenernos las manos ocultas tras finos guantes de seda. No quiero ser una marioneta más a la que le priven de ser y pensar por su cuenta, no quiero que me impongan gafas oscuras en las que la la claridad queda oculta, ni quiero mordazas en mi boca que impidan que mi voz alce y grite a los cuatro vientos lo que pienso y siento.

Me cansé, me cansé de escuchar lo que todos escuchan sin hablar, de ver lo que nadie ve ni quiere mirar, de saber y argumentar aun poniendo en duda mi cordura. Me cansé de mi asfixia y quiero gritar gritos de silencio que en su eco quede gravado el sonido de mi voz y quede constancia de mi inconformidad con lo pactado, la manipulado y el adiestramiento hacia la mansedumbre de las mismas manos que no reparan en montar una guerra o dejan escapar de su laboratorio la bestia que azote el planeta.

¡No, no quiero formar parte de la sumisión y la mente hueca! Insumisa me declaro y en un acto de rebeldía corto y arranco de mí los hilos de la manipulación y el sometimiento y salto y me muevo libre sin que me importe navegar a contracorriente entre las convulsas aguas de la imposición.

 

 

@Marina Collado

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