Hijos del hambre braman quejidos

suspiros que dejan la sien

ceñida de cordones de hiel,

cercada de bordes anejos

que cubren la piel,

porosa de sentimientos,

con la doblez de la lobreguez.

Hijos del viento

la magia se echa a perder…

…Susurra el chasquido al oído

sin nada con que alimentar el ombligo

¿Dónde están los cuentos de mi niñez?

¿Y los sueños?

Desde mi cielo te estoy vigilando en vida

y no asiste la paciencia

para anegar tanto dolor…

 

 

 

 

Imagen del autor: Gustavo García Pradillo