Fluye mi pensamiento como suave lluvia que empapa mi silencio de dulces recuerdos, fluyen las caricias acercando al pensamiento todo el recorrido del paisaje en el que me envuelve el sonido de las gotas refrescando vida.

Se acompasa en el flujo el envolvente susurro de una brisa que sabe a mares profundos, vaivén de ecos de otros mundos, otros espacios en los que retrocede la mente y se recrea en el espectáculo.

Fluyen los recuerdos que retornan con salves de bienvenida, se confunde la fantasía con la realidad por donde transcurre libremente y se ponen de acuerdo en un diálogo en el que se alternan la palabra.

Certezas distorsionadas a voluntad, nada es lo que parece y todo cobra sentido al mismo tiempo, los pensamientos solo discurren, la mente idea la forma para convertir imágenes y fantasías en realidades distorsionadas siguiendo el curso de los deseos.

En el divagar la lluvia no cesa, cálida, húmeda se refleja en el espejo del alma, se funden las imágenes con las hojas secas de otoños insalvables que dejaron en la piel el reflejo de su huella.

 

 

@Marina Collado