Somos una colección de historias.

A veces plenas, a veces tristes, a veces absurdas, a veces apenas casi nada.
Y sin una sola de ellas en nuestro haber, seríamos como un libro con unas cuantas hojas perdidas
Cada día una letra diferente escrita con miel o con sangre
Una frase cada instante que se toma con café, se convierte en delicado vino tinto o se vuelve gotas de en lento desfallecer.
Nacimos hoja virgen y nos escribimos en una gran novela.

Gracias al flujo de vida que nos regala un libro entre las manos.