Es momento incertidumbre
lo que pasa por mi vida,
es carisma, es diligencia,
es tormenta celestial.

Es la suma de impaciencia
que revienta un lagrimal,
cosido y descosido
con el forro de mil manos polvorientas
de a diario renegridas,
de avanzado mil tormentas.

Encallando las encías,
del dolor de mil barrigas
que no tienen que gritar
salen las alas en cruz
a gritar en silencio:
sólo estaremos aquí ,el polvo y yo.

Por eso vengo a verte y despedirme
la raiz de los andamios
no bendiga más mi almohada
no maltrate mi voluntad.

Por eso vengo de odio repleto
a despojarte de las espinas de las zarzas, 
de las rosas y del rosal.
Por eso vengo con el hacha 
a segar mi romeral.

Que de este patio de muertos
me quiero independizar 
si sabes que no sé bailar
al son de tambores rotos;
no me quites la costilla
por favor déjame volar
nunca quise encumbrar
esos bancales ancestros
que nunca serán mi hogar.