En la bocanada del fracaso

aires de frenesí

disfruta de la brisa alegre

conoce a Dios en la mirada del otro

siente el burbujear de las palmas

y el inicio de las olas,

chocan contra las piedras,

bésame con tu mirada tierna y sublime

ampárame en tus brazos

llévame como levantas al niño de la ventana

ámame toda rota, así como estoy

sedúceme en tus sueños,

guíame en esta oscuridad,

mientras los sauces lloran,

y se abren las hortensias

los niños lloran de hambre y frío

que el viento abrace mi alma,

se la lleve más allá de lo conocido.

Karem Suárez