EL PODER DE LAS LETRAS,  REFLEXIONES

En esos días de lluvia

 

Estas letras están inspiradas en una pregunta que mi querida amiga Mila Gómez dejó en un comentario que hizo en mi blog en una de mis últimas publicaciones. La pregunta es la siguiente ¿Por qué a los seres les cuesta tanto quererse?

Gracias querida Mila, tus letras han sido mis musas.

 

 

 

 

 

Los días de lluvia tienen ese no sé qué que los hace únicos para el recogimiento, la reflexión, son esos días que sin querer el pensamiento vuela hacia otros lugares, otros tiempos haciendo una especie de balance general o se queda en el recuerdo de los últimos acontecimientos.

Los días de lluvia son especialmente propicios para que la melancolía haga acto de presencia, una melancolía plácida, nada tiene que ver con un estado depresivo si le acompaña la tristeza, si bien es cierto que dependiendo del estado de ánimo, en esos días tan especiales de lluvia al estado anímico no le son de gran ayuda, le sobran las nubes, le sobra el sonido repetitivo del agua al caer sobre el asfalto y empañar los cristales. Es un fastidio tenerlos que limpiar, es lo primero que viene a la mente. Parece como si los elementos y el cielo perpetran un complot contra ella ya que siempre se le ocurre ponerse a llover cuando el día antes había hecho la limpieza a fondo de ventanas y puertas acristaladas.

Los días de lluvia no viene a propósito para hacernos decaer en profunda crisis de ansiedad por no ver en ese día brillar el sol, los días de lluvia llegan para regar las siembras, ofrecer con sus aguas la vida que en la Naturaleza es tan necesaria. En esos días de lluvia en que posiblemente no apetezca salir a la calle, pero sí tumbarse en el sofá con el enorme placer de no hacer más nada que fluir con el sonido del agua chocar contra los ventanales, volar con el pensamiento allá donde quiera llegar o quedarse cerca en el justo momento del presente acontecimiento.

En esos días de lluvia, se me ocurre sin querer o queriendo poner la atención en la emoción que estoy sintiendo, en el pensamiento que, en días como estos de lluvia fluida, apacible, lluvia que no daña, lluvia que empapa de vida y esperanza y que de amor inunda mi alma. Amor que sin medida he ido entregando a lo largo de mi vida y sigo entregando a los demás sin ningún reparo. Amor que nace de dentro, de lo más profundo de mi ser, amor que nace de un inagotable manantial del que nunca sin reservas se queda.

Amor, el más poderoso sentimiento, el más bello don que poseo, entonces, de repente, acude la pregunta a mi mente: ¿te amas a ti misma? y esa pregunta da muchas vueltas y busco en mi interior la respuesta: ¡sí! le contesto al reflejo de mi imagen en el espejo imaginario, y ante la respuesta me surge la duda y me vuelvo a interrogar: ¿me he entregado el amor que merezco? ¿por qué espero encontrar el amor fuera de mí si ese amor lo llevo dentro? ¿por qué dejo en manos ajenas el amor si nadie nunca como yo podrá amarme jamás? 


Quizá en esos días de lluvia me llegan las respuestas y veo con claridad que no hay más grande amor que el que me dé a mí misma sin crearme la necesidad de buscar en nadie más un amor que es para mí y va incluido en mi esencia.

 

@Marina Collado Prieto

 

 

2 Comentarios

  • Mila Gomez

    Hermosa introducción en la que la lluvia es protagonista de tan apacible estado, ese que una vez dejado atrás las cavilaciones propias del tedio de la limpieza, las nubes cubriendo el firmamento, haces reflexión interna aprovechando esa bendita lluvia para adentrarte en ti y preguntarte lo que más relevancia tiene. ¿Me amo a mí misma? Qué bien reflejaste el amor en el espejo de la mente con la pregunta, supongo que la debemos realizar a menudo hasta darnos cuenta, SENTIR, lo que dices y estaría bien memorizar. «Nadie me amará más ni mejor que yo» Y para nada es egoísmo, puesto que cuando uno sabe amarse a sí mismo, entonces amar a los demás se convierte en algo natural.

    Me ha encantado como lo has elaborado para llegar al más bello sentimiento.
    Gracias, siempre a ti, mi querida amiga.
    ¡Un fortísimo abrazo, Marina!

  • Marina Collado

    Creo que es una de las preguntas más importantes que debemos hacernos. Damos por hecho que nos amamos pero no lo suficiente, al abandonarnos, en todos los sentidos…Por diferentes motivos acabamos mutilándonos por fuera y por dentro, nos devaluamos y nos descuidamos y eso se aleja mucho del amor que debemos entregarnos. Esta pregunta me sirve para verme a mí misma y subsanar los daños involuntarios.
    Muchas gracias, alma bella. Me alegra que te haya gustado.
    Feliz tarde de domingo, preciosa!!!

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