EN EL DÍA DESPUÉS

Me reflejo en tus ojos, me reveló tu muerte, me abrazó la vida, vivo agradeciendo, es la panacea del bienestar.

Agradecer, comprender tus palabras, hacen que el día se llene de pensamientos hacia ti.

Que no solo te piense el día en cuestión, que reclamé desde tu partida que cobijaras mis sentimientos.

No, no solo el domingo nominado para resaltar mi cariño hacia ti es suficiente, no habrá días que no me duelas, que me hagas falta, serán todos, serán aquellos que sigan llenando mi espacio.

Tú me la diste, tú la llenaste y tú la sigues ocupando.

El verbo amar era la única manera de aprender, de conjugar la palabra, de analizar que te quiero, mamá.

©Adelina Gimeno Navarro