El yo más primitivo

Mil quehaceres sedientos
De vinagre,
Dejan rozando espinas
Otro tiempo desclavadas.

Un suspiro viene aireando
Silencios al umbral del alma.
Empañando los cristales
De esta mísera  ventana.

Ungiendo con gotas de sangre
El alféizar de mi vida
Buscando al yo más primitivo
Ese que es más de estar
Que de quedarse.

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