El viaje

 

 

Amanece tras el Jerte

las montañas hacen carreras

con el bus que se afana

en querer ser águila

 

Ribera del Alagón

donde el verde torna en amarillo

la humedad en sequía

y el barro se vuelve polvo

 

Los caballos paren,

las golondrinas

dejan paso a los gorriones

 

El sol infame

cierra puertas

al abrigo de los patios

donde las plantas recién regadas

nos dan un respiro

 

Aunque no sea por eso

que te llamaron Extremadura

en tus temperaturas extremas y duras

los extremos se unen

Tierra que es la última en atardecer

y que retrasa el desayuno

donde nada se soporta

ni en invierno, ni en verano

ambos en los límites de lo soportable

 

Vuelvo a casa con mi gato,

que me espera el abrazo de la Titi

que anda de paso, entre Sevilla y Suecia

entre Madrid y Santiago (de Chile)

entre Amsterdam y Milán

siempre viajando

que envidia de esta mujer

pero por dió pará un rato

 

Tampoco mejora el lumbago

dejo mis pinceles limpios

esperando

y los muebles viejos

recuperando

la lectura compulsiva

y los caminos largos

no me quitarán lo andado

 

Pasan deprisa los paisajes

ante mis ojos cansados

ahora desde el tren contemplados

terminó de amanecer

al arrullo de las vías

y su monótono traqueteo

Dos horas y poco más

a las letras enfrentada

y Renfe cumpliendo los horarios

 

Plasencia 8:35

Monfragüe 8:45

Casa Tejada 9:01

Navalmoral de la Mata 9:06

Oropesa de Toledo 9:23

Talavera de la Reina 9:41

Torrijos 10:07

Illescas 10:32

Leganés 10:52

Madrid Puerta Atocha 11:06

 

Hemos llegado.

 

 

@Carlaestasola

 

2 comentarios en “El viaje”

  1. Sensacionales siempre tus letras, Carla!!! Un placer envolverme en su lectura querida amiga.
    Besazos todos guapísima!!!❤❤❤😘😘😘😘

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