El psiquiatra

psico

 Desde que a Mario le echaron de la empresa hará un año por una reducción de personal
entró en un mundo donde no podía levantar cabeza, ahogando sus penas y problemas
en el alcohol, descuido a su familia y así mismo. Su mujer Valeria le puso un ultimatum
o buscaba ayuda profesional para dejar la bebida o se divorciaba y se iba lejos con sus
dos hijas. Mario lo que más quería en el mundo eran sus pequeñas y solo pensar que se irían lejos le hizo recapacitar su situación, y encontrar ayuda.

Estuvo varios días mirando por internet en busca de un psiquiatra, que fuera bueno y a la vez barato puesto que no tenían mucho poder adquisitivo al quedarse parado. Vio un anuncio el cual decía “Psiquiatra económico,rápido y eficaz en solucionar tus problemas ven y descubrirás una nueva vida”. Mario al leer este anuncio cogió su móvil y llamó rápidamente aunque pensaba sinceramente que sería otro anuncio más y que no tendría suerte.
-Buenos días, psiquiatra Domingo dígame?. dijo la recepcionista
-Ho, Ho, Hola me llamo Mario, y no pensaba que me iban  a contestar,quisiera una cita para poder solucionar mi problema con el alcohol y ordenar mi vida.
-Muy bien señor Mario, le anoto su cita este viernes a las nueve de la noche, le va bien ese horario.- dijo la mujer.  Si, Si, Si perfecto muchas gracias hasta el viernes,-respondió Mario.  Parecia que no llegaba el viernes de lo nervioso que estaba, se preparó minuciosamente para su cita con el psiquiatra, queria hacer las cosas bien y así poder recuperar su vida y su familia.

-Buenos dias me llamo Mario y tengo una cita.. le dijo  a la secretaria..
-Buenos dias señor Mario me llamo Elisabeth bienvenido a la consulta, a partir de ahora seré su sombra para todo lo que necesite y las dudas que puedan surgirle durante la duración de su recuperación, tiene prohibido usar su movil,sus targetas de crédito y no llevara nunca dinero en efectivo y por supuesto no deberá pararse en ningún club,ni bar ni nada de eso, está todo claro!!!
-Si, señorita todo claro, dijo Mario.
Ahora espere en la salita que le recibirá el señor Domingo, para iniciar su sesión de hoy. Mario se dirigió a esperar,donde le había indicado Elisabeth, pensando en las normas un poco excesivas para él puesto que quería curarse y no volvería a recaer.  Se fijó en la puerta a la entrada de la consulta era muy antigua y no tenia ni cerradura, ni pomo para abrirla un poco extraño, pensó Mario aunque no le dió ninguna importancia, lo único que quería era volver a ser el de siempre.

Al cabo de un rato, esa puerta extraña se abrió sola y una voz en su interior llamó a Mario, asustado, y con respeto decidió entrar en la consulta, hacía mucho frío y estaba oscura solo una lamparilla al fondo de la sala iluminaba un sillón, enfrente había lo que parecía una silueta de una persona tambien sentada, fue acercandose muy despacio, la persona que estaba sentada le hizo un gesto con la mano señalando el sillón para que tomara asiento, y así lo hizo. Estaba todo en silencio no había ningun ruido, era muy extraño. Mario empezó a ponerse un poco nervioso porque estaba sentado delante de una persona que no se veía bien la luz de la lamparilla solo llegaba hasta la cintura,dejando a oscuras su rostro, por los zapatos y el pantalón, Mario supo que era un hombre, supuestamente su psiquiatra el señor Domingo, se hizo el silencio ninguno hablaba y Mario cada vez se puso más nervioso, quería irse, no le gustaba lo que estaba sucediendo, en un arrebato de nervios empezó a contar su historia y porque estaba ahí, pero esa voz le interrumpió diciendole:

-No se esfuerce Mario ya sabemos por lo que esta aquí, usted quiere solucionar su problema?- le preguntó la voz.
-Si claro, por eso he venido porque quiero a mi familia y mi vida.-contestó Mario
-Muy bien, pues la sesión ha terminado,piense en el último día que bebió, y mañana me lo cuenta todo, y cierre la puerta al salir.
-Ya está, eso es todo, pero si no hemos hablado apenas de mi problema, ni del modo que me van a curar, decía Mario mientras se marchaba, cerró la puerta y se despidió de Elisabeth. Cuando salió, un muchacho se tropezó con Mario, sin querer puesto que iba corriendo, el muchacho dijo: – Señor me puede decir la hora porfavor?. – Mario miró su reloj y le dijo las once y media de la noche, – muchas gracias.- contestó el chico.

Madre mia pensó han pasado dos horas y media no puede ser, si no he estado nada en la consulta, no tengo móvil ni dinero para poder llamar a mi mujer, pensará que me he parado a beber en algún bar de camino a casa, empezó a caminar más deprisa para llegar a su casa lo antes posible. Cuando llegó, estaban todos durmiendo, sus dos pequeñas en sus respectivas habitaciones, a las cuales les dio un beso. Su mujer por el contrario se había quedado dormida en el sofá, pero no quería asustarla ni despertarla y le echo una manta por encima y la dejó descansar, Mario fue hasta la cocina y cogió una pieza de fruta,  y se fue a la cama. A la mañana siguiente al despertarse, Mario se duchó y fue a las habitaciones de sus pequeñas para despertarlas y cual fue su sorpresa que no estaban, se dirigió al comedor donde se había quedado dormida su mujer y tampoco se encontraba allí, fue a la cocina y en la nevera había una nota que decía:

“13 de septiembre,  Mario las niñas y yo nos hemos ido a casa de mi madre ya que no eres capaz de dejar la bebida, y encima te he pillado acostandote con la secretaria de tu psiquiatra, lo siento pero no nos volverás a ver, Valeria.”

No puede ser, No, yo no he echo nada no he bebido Valeria yo no he estado con la secretaria, No!No! decía gritando de rabia, cuando volvió a mirar la nota se dio cuenta que la fecha estaba mal, era 6 de octubre no el 13 de septiembre, entonces salió corriendo a la consulta de su psiquiatra, aunque le faltaban unas horas para su cita. Al llegar al portal, sorprendido vió que estaba en ruinas, había una pequeña entrada en la parte derecha del edificio, Mario sin pensarlo decidió entrar, porque no creía lo que veía, estaba oscuro solo un poco de luz que entraba por un agujero en el techo,dejaba ver parte donde estaba la recepción y la entrada a la consulta, estaba la puerta en el suelo, entró sin miedo, no había nada solo dos sillones uno enfrente a otro, se acercó un poco más y vio un recorte de periódico en el suelo que decía:

Titular: Mario A.B. padre de familia de dos pequeñas, ha fallecido en un accidente de tráfico,acompañado por Elisabeth H.L. tambien fallecida, en el vehículo siniestrado se encontraba el cadaver en el  maletero de Domingo Z.M. apuñalado varias veces. Al realizarse la auptopsia presentaban los cadáveres altos niveles de alcohol en sangre más sustancias estupefacientes. Al parecer mantenian una relación, y el marido al enterarse le apuñalaron, y cuando iban a  deshacerse del cuerpo tuvieron el accidente. Fuentes policiales aseguran que en  la consulta del psiquiatra, puede verse el espíritu de  Mario merodeando intentando ser curado…..

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About Pedro Altamirano

Autor Pedro Altamirano, me encanta el mundo de la informatica, y hasta hace muy poco no sabía que tenía la capacidad de escribir donde conocí a gente maravillosa en la red y formamos un sueño " El poder de las letras"

2 comentarios en “El psiquiatra

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