La solemnidad del momento lo requería, iba a leer sus últimas palabras.
El lugar que albergó sus sentimientos durante mucho tiempo y la tempestad de sus discusiones.
El libro mostraba las palabras que se quebraban en su garganta como lo hubiesen hecho las hojas secas que veía.
La primera que leía y que lo hizo derrumbarse fue: perdón.
Con su significado ella le pedía clemencia y a su vez comprensión.
No pudo disimular, siendo todo aquel escenario testigo de su rabia por haberla perdido.
Siendo consciente de que finalmente no lo necesito a él para pasar a una mejor vida.
Adelina GN

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