El Laboratorio

Mi nombre es Crystal Vasquez soy de Nuevo Laredo Tamaulipas Mexico
aunque tambien recido en los Estados Unidos.Empeze a escribir hace dos
a:os.Se volvio la escritura en algo constante cuando fui diagnosticada con
un desorder bipolar. Tengo un mini libro de ficcion y poesia que se
encuentra en Wattpad.

El laboratorio

El laboratorio.

Cerca de la ciudad de Kaleida, se encontraba un gran bosque. Al fondo de éste, había una casa abandonada. La casa, aunque era de un piso, era muy grande. Siendo de color verde oscuro, era muy difícil encontrarla. Las personas que llegaban ahí por error nunca regresaron, mucho menos los animales.Pobres de aquellos animales que vagaran cerca de la casa, porque acabarían siendo usados como experimentos. La casa tenía varios animales: venados, perros, gatos, lagartos; eran investigados minuciosamente por personas de piel gris, piel como goma, ojos rojos, alma opaca. La ciudad escondía extraterrestres. No se sabe desde cuándo estos seres de cabezas pequeñas y cuerpos largos estaban habitando ahí, ni qué era lo que querían, pero su interés hacia los animales era fascinante. Estos marcianos se comunicaban con sonidos o gritos, todo dependía de la situación. Era como si aquellos seres, al levantar un conejo o un perro, miraran a través de los brillantes ojos de éstos, y así, después procedían a abrirlos cual si fuesen regalos. Buscaban experimentar y manipular a los animales, como si se tratara de juguetes con piezas intercambiables. Había perros con ojos de gato y del tamaño de un conejo, gatos de gran tamaño y ojos de serpiente, y animales con habilidades extrañas, incluso algunos podían decir una o dos sílabas. La investigación no sólo envolvía animales, sino también verduras.

Los marcianos creían que las verduras compartían la genética con ciertos animales. En una ocasión los marcianos dejaron en una mesa de trabajo una máquina láser, una lagartija verde y una zanahoria. Por alguna razón desconocida, el rayo láser que se encontraba cerca se movió y disparó hacia la zanahoria y la lagartija. Ambos se fusionaron y crearon una vida nueva. Esta lagartija tenía el tamaño de una persona promedio, y sabía que donde estaba no estaría a salvo así que su instinto fue dejar el lugar lo más pronto posible.

About Pedro Altamirano

Autor Pedro Altamirano, me encanta el mundo de la informatica, y hasta hace muy poco no sabía que tenía la capacidad de escribir donde conocí a gente maravillosa en la red y formamos un sueño " El poder de las letras"

Deja tu comentario, así nos haces grande

A %d blogueros les gusta esto: