El jardín de la iglesia

El jardín de la iglesia

 

En el pequeño jardín de la iglesia
se agradece el murmullo
de las hojas.
Rezuman vida  en mil tonos de verde
danzando al son del aire

En este silencio
su algarabía de color
es risa de niños inexistentes
compañía bienvenida
en  ausencia de mi gente

El pueblo prepara fiestas.
Me toca recluirme en casa
el  único ruido que agradezco
es  el de la hojarasca

Mil veces prefiero ausencia
al bullicio de la verbena.
del que huyo encerrada en mi patio

Sólo el campo, el monte,
la dehesa
me resarcen de la nada
en la que  envuelvo mis letras
y las sello con lacre
para que nadie las lea

Pena, los sentimientos
ahogados en el pozo,
mejor escondidos
que causando burlas de extrañas

Ellas, mis letras, son tímidas.
Se sonrojan al mirarlas,
y hasta la más leve sonrisa
las ahuyenta y amenaza.

Vuelven a su caparazón
para no ser encontradas.

Retraen su fluidez,
si se sienten engañadas.

Las letras, al fin y al cabo,
si las dejas,
son las palabras del alma.

 

@carlaestasola

Extremadura, día 6/10/2016 a las 16:00

Ella
Carla Duque es el pseudónimo de una mujer que no creía en sí misma. Aprendió a integrar en su vida cotidiana todos los grandes adelantos de la tecnología desde hace tanto que no alcanza a recordar, lidiando con todo tipo de engendros con teclados. Sobrevivió al cambio de siglo adaptándose a su entorno, no sin esfuerzo. Fue acusada en juicio sumarísimo de huir de la realidad con este personaje, no sabían sus jueces que nada había más lejos de su realidad que la vida real.

Yo
Soy en la medida en que me dejo llevar por las teclas, procuro con toda la torpeza comprensible en una advenediza, enlazar sílabas, componer palabras que se asocien entre sí expresando todo aquello que mí día a día no me permite expresar.

Desde niña me desahogué ante un folio y traté de asesinar mis recuerdos, más todo acababa siempre en una papelera, una hoguera, o en un cubo de basura, siempre hecho añicos.

Llego al mundo bloguero y monto mi primer blog en el año 2008. Luego, mi inconstancia me llevó al olvido. Volvía en el 2011 con otro, y otro blog… Pero no fue hasta el 2013 cuando surgió “La Mala Rosa”, le siguió “Subversión Labial”. No fue hasta mi colaboración para “El Poder de las Letras” desde hace dos años al que debo mi recién estrenado metodismo. He conseguido a regañadientes sentarme con periodicidad a escribir para mi cita de los viernes con los lectores.

Y hasta aquí puedo escribir, el futuro es incierto, sigo sin creer en mí misma, pero no cejo en el empeño de conseguirlo algún día.

1 comentario en “El jardín de la iglesia

  1. Una preciosa composición, no ser muy de fiestas es una opción y una buena ocasión para escribir unos versos. ëstos me han gustado. Un abrazo.
    P.S. Desde lo más alto de la meseta.

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