EL HOMBRE SIN SOMBRA

EL HOMBRE SIN SOMBRA

Creía ser un hombre como otro cualquier.
Siento, padezco, río, lloro…
Mi vida no es demasiado singular
más bien, podría considerarse
demasiado simple.

He llevado toda mi vida junto a mí
a una inseparable compañera,
A veces con desgana y la mayoría aceptándola.
Mi compañera la gente la llama añoranza.

Añoranza por ir pasando etapas de la vida
y no quedarme con ninguna de las recompensas.
He amado locamente, he disfrutado
de amistades verdaderas,
he creado cosas increíbles…
y he transmitido lo que aprendí,
de la mejor manera que pude.

¡Pero, no! No soy como os he dicho
un hombre cualquiera.
La vida nada más nacer me arrebato algo.
Algo que a la gente le hacía en el fondo
sentir por mí miedo o desconfianza.

Aunque hayan visto la sinceridad
en lo más profundo de mi corazón.
Aún recibiendo de mí, sinceros momentos
de tiernas palabras de consuelo.

Algo en mí les hacía sentirse desconfiado,
ya que en realidad la vida a mí,
me hizo distinto del resto.
La vida me privó de poseer algo común.
Me arrebató la posibilidad de tener,
mi propia “sombra”.

Iván A.

El hombre sin sombra

 

4 comentarios en “EL HOMBRE SIN SOMBRA”

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