El grito

El grito

Un día -no recuerdo bien-, maniatada me encontré. No sabía ni por quiénes ni porqué. Solté una lanza en mi favor. Quise avisarles del error que cometían, nada más.

Algo gritó desde lo más hondo de sí. Gemían voces, de dolor invisible.

Volaron cientos a cumplir, deseos de maldad.

Crearon una paloma blanca de negrura llena en su interior, símbolo de su humanidad.

Tan solo quedó lo que llaman esperanza, lo único que a mí me dá valor para persistir en el intento de salvarlos de esta cárcel.

Así, pude elegir mi nombre. Así me llamé LIBERTAD.

2 comentarios en “El grito

Deja tu comentario, así nos haces grande

A %d blogueros les gusta esto: