Dos Toneladas de Esmeraldas

 

 

Dos Toneladas de Esmeraldas

He arrojado por la borda de la noche

dos toneladas de esmeraldas

que vomitara luego de mi última borrachera.


Firmes, duras,

las piedras se desplomaron sobre l realidad

que desde entonces,

las cosas cotidianas,

las rosas a lo lejos,

las miradas tiernas y las miradas torvas,

tu caminar ondeante cuando la tarde asoma;

todo,

absolutamente todo,

emite un brillo entre verdoso y azulado.





Tomo la luz con mis manos reptantes

y la convierto en lecho para que nos amemos;

que tu piel acumule

 los rebuznos misteriosos  del sol

en el filo vibrante del crepúsculo


He arrojado por la borda de la noche

dos toneladas de esmeraldas

que al caer se convirtieron en pájaros

y vuelan en la mañana mientras caminas

descalza y somnolienta,

con el café perfumando tu garganta

y  el par de lunares azules que palpitan

en el séptimo pliegue  de tu  seno.


GOCHO VERSOLARI

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