EL PODER DE LAS LETRAS,  RELATOS

Desorientada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se desorientó en pleno día, confundió el sol con la luna, oscureció su horizonte y su paso se hizo vacilante. ¿Dónde conducía aquel camino que se abría ante su mirada expectante? Se desorientó con el plano en blanco en el que todo había desparecido, ningún camino, cero direcciones, ningún atajo, algo habría que inventarse para poder llegar sin luz con la que guiar sus pasos.

Ofuscada en su idea de viajar hacia una dimensión desconocida confundió la indicación y no encontraba el lugar de partida. Oscurecido sol que le negaba su destellos ¿cómo podía pensar el astro rey que encontraría sin su ayuda la senda que buscaba? Abandonó el destierro, salió desde las mismas entrañas del submundo a la superficie arañando con saña la tierra que la sepultara y asomó al exterior mas el sol no salió a su encuentro y  desorientada se hallaba en un mundo sin luz, en una noche sin luna, en un cielo en el que ni una estrella para ella brillaba. Extraña era la la sensación que la embargaba, sintió que el Universo había desparecido y no encontraba el lugar en el que refugiar su alma.

Todo parecía formar parte de una confabulación para que la dirección no encontrara ¡qué eterno el camino se le hizo en un solo instante! Andar, andar, andar, y volver a andar en círculos y sin descanso para encontrase una y otra vez en el mismo punto del camino del que partiera…Definitivamente, no entendía nada!

Se desorientó en pleno día y confundió el sol con una estrella sin brillo. El desaliento anulaba ya sus fuerzas y su ánimo a cada paso se debilitaba, mas no se rendía y decidió hacer una parada y sentarse bajo la sombra del árbol que, generosamente cobijo le ofrecía. Descansar y no pensar era la mejor opción cuando la luz no acudía, dejar que el eclipse que obnubilaba su mirada se deshiciera mientras el sonido de la corriente del río le devolviera la calma.

Despertó sobresaltada creyendo que el entendimiento había perdido, de repente el paisaje había cambiado, la luz del lugar era deslumbrante, tapices de flores y frondosa vegetación, verdes, rosas, amarillos,anaranjados, violetas y azules pastel no faltaban. La belleza del paisaje la emocionó por completo y no pudo evitar que sus ojos con lágrimas de felicidad y amor se anegaran. Mientras, la confusión en su ser crecía y crecía ¿era sueño o realidad? nunca estuvo en aquel paraje pero dentro de sí sabía que en su imaginación existía. Ella era creadora  y artífice de aquel mundo de ilusión en el que el sueño la depositara. Sueño o realidad en su vuelo de fantasía llegó a otra dimensión desde el submundo del que huía.   

 

@Marina Collado Prieto

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