Se le nota en la voz,

la vida se detiene

y recuerda el calor

que le daba su gente.

El susurro del viento

airea sus pulmones

y se mira en la playa

todo es de colores.

El minuto de arena

baja la mirada

y la quiebra se acerca

la doña guadaña.

y no encuentra persiana

que ilumine su noche

sabe que mañana

se subirá al coche.

En cajón de madera

la mirada obstruida,

el corazón dolido,

la magia perdida.

llega el final,

no necesito

ser de verdad.

Sólo infinito.

 

 

A todos los fallecidos por el covid 19

 

Gusatvo García Pradillo