Desde la cima

 

 

 

 

Desde la cima de la inmensa montaña se sitúa mi pensamiento contemplando  la panorámica  perfecta donde dibujo y coloreo a mi antojo todo lo que la visión en la retina recrea. Vertiginosa sensación al bajar la vista y observar lo diminuto que aparece el mundo desde el punto de observación de la atalaya en la que se fija la atención.

La nada se divisa impensable más allá de lo que el todo alcanza. La grandeza se minimiza, lo diminuto se expande como por arte de magia, respirar a pleno pulmón inhalando oxígeno sin alteración, aire puro exento de partículas contaminantes.

Se alinea el pensamiento con la emoción de vivir la experiencia visual con la que la imaginación juega. Me fundo con el paisaje formando parte de la vegetación, del aroma y fragancia que el aire esparce a mi alrededor. Ideo tapices de múltiples colores, innovando cromatismos con los que tejo lienzos enmarcados en un  nuevo firmamento.

La grandeza de estar en el lugar más allá de la realidad, en una dimensión nueva en la que doy vida al pensamiento y fluyo con la inmensidad de todo lo que me rodea.

 

@Marina Collado

 

 

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