De este lado de la ventana
Por dentro en penumbra y escombros
Con escasa luz para andar
Con las penas de mi alma
Cayendo poco a poco, así como fueron llegando
En el suelo se acumulan las ilusiones perdidas
Los besos que no me diste
Las caricias que por capricho te negué
La luz de las estrellas que nos regalaban un amor eterno
Tu decisión de apagarlas para siempre
Del otro lado el sol en pleno
La vida y la tibieza cálida de la vida
Al otro lado el césped verde y brillante del amor que viene avanzando por la vereda
La esperanza y el cobijo de unos brazos, la certeza de unos besos que serán para el resto de está y otras vidas
Sólo hace falta cruzar
Vencer lo que queda en decadencia
Y cruzar hasta beberse la eternidad en un solo abrazo .
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