Hay días en los que mi razonamiento naufraga entre mareas de pensamientos que delirantes danzan al son que la letanía de las horas marcan. Quizá se deba a tantos días de confinamiento, este encierro forzoso en el que nos mantiene la pandemia a todo el planeta. TODO EL PLANETA!!!! eso no es moco de pava…eso, me da por pensar y como tengo todo el tiempo del mundo dentro de las cuatro paredes que me aislan del contacto exterior mi cabeza no deja de desvariar, los pensamientos a su antojo pululan y  viajan y a sí mismos se liberan y van de bólido en un recorrido en circuito cerrado dando vueltas y más vueltas para llegar ¿a dónde? ¿Cuál de ellos es más posible o más disparatado? He llegado a pensar incluso que este virus provocado lo han hecho estallar y nos hallamos ante una tercera guerra mundial…ahí lo dejo.



Este virus me da a mí que no es algo que ha ocurrido al azar y, como muchos otros, ha sido engendrado en un laboratorio con fines puramente políticos y económicos, vamos, que detrás de todo este caos se esconde la mano poderosa desprovista de todo escrúpulo y sin temblor alguno para hacer desaparecer del mapa a buena parte de la humanidad.

Hay días, sí, como este en que me da por pensar en estas cosas y ya sé que al leer esto pensarán que el confinamiento me está haciendo perder la razón, pero me da igual, sigo en mis cavilaciones que son mías y he decidido darles vía libre para que escapen y vuelen en libertad. Con cuidado de no entrar en el juego psicológico y meternos de lleno en un estado permanente de terror que el miedo puede ser más mortífero que el virus que anda suelto.

 

 

@Marina Collado