Como en una madeja

 

 

 

 

 

Como en una madeja enorme, revuelta y enmarañada por la que se busca el cabo de inicio, nacimiento y origen del camino andado.

Tirar del primer hilo que se encuentra y creer que tras él pronto el ovillo quedará deshecho, tirar y tirar, encontrando la madeja deshilachada en la que nunca se consigue desentrañar del todo la raíz y pureza de la lana.

Hilos de seda cortados y compactados formando una apariencia perfecta, mas sesgados están los finos hilos dejando en el recorrido la madeja resquebrajada.

Intentar recomponer todo el entramado con la intención de encontrar respuestas, dar sentido a lo ocurrido y cuando la empresa se cree resuelta aparece un nuevo cabo dando comienzo al ciclo continuando la espiral de hilos cortados.

Escudriñar la mente queriendo entender y enterrar pasados, tarea ardua en la que hay que ser pacientes pues las vivencias no acuden al recuerdo como por arte de magia.

Conseguir parar el frenético viaje se hace urgente, a veces las respuestas vienen sin buscarlas y otras, ni aparecen. Gasto en exceso de energías, se olvida lo auténticamente importante, no desperdiciar la vida con la mirada puesta en  historias añejas del pasado.

Vivir con intensidad lo bello que trae la vida en el mismo instante y no dejar asuntos pendientes para cuando se acerque la muerte. Amar la vida, vivir amándome.

Apaciguar la mente y serenar el alma, aceptar que como seres humanos somos ambivalentes  y en nuestro interior se conjuga tanto lo bueno como sus contrarios.

Aceptar nuestros defectos y nuestras virtudes, asumir y perdonarnos por el  daño inflingido, así como perdonar el daño que nos ocasionaron.

Llegar al corazón del ovillo donde  serena queda el alma, envuelta en suave brillo de amor al amor más puro, el que nace en las entrañas,  amor hacia uno mismo como solo yo me puedo amar, como nadie más que yo podrá nunca amarme.

 

Imagen de la red

2 comentarios en “Como en una madeja

  1. “Llegar al corazón del ovillo donde serena queda el alma, envuelta en suave brillo de amor al amor más puro, el que nace en las entrañas, amor hacia uno mismo como solo yo me puedo amar, como nadie más que yo podrá nunca amarme.” Elijo esta frase de este texto profundamente lírico. Un abrazo, querida Marina.

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