#DameLaHistoriaTú

Ver la vida pasar

Entró por las puertas de aquel edificio, podía ser cualquier cosa, una estación de tren, la antesala de un hipódromo, o el Hall de un gran hotel.

Se quedó mirando a un lado y a otro, la gente iba y venía, con prisas como si algo se les escapara, como si la vida les fuera en ello.

Dio unos pasos hacía el interior y se fijo en la cola que había en las ventanillas, levantó la cabeza y vio su nombre en la tercera ventanilla y se puso a la cola, paso una eternidad hasta que le toco, se acerco al mostrador y le preguntaron su nombre, apellidos, profesión, causa de la muerte —¿Cómo? Sí hombre, de que ha muerto —Yo no estoy muerto. ¿Y que hace aquí entonces? —La verdad no lo sé. Lo suponía, no es al primero que le ocurre. —¿Qué quiere decir? Vaya a la ventanilla siete y allí se lo explicaran y le aclararan sus dudas.

La gente que tenía detrás le pedía que se moviera, que tenían prisa. Se quedo dubitativo, ¿Prisa porqué?, si al parecer estaban muertos, ¿Qué prisa podían tener? Tenían todo el tiempo del mundo, el que no habían disfrutado en su efímera vida.

Se dirigió a la ventanilla que le habían señalado y se puso de nuevo a la cola. Vaya coñazo, toda la vida haciendo cola, para pagar, para cobrar, para ir al médico o para comprar, para todo tienes que hacer cola en vida, y resulta que mueres y también hay que hacerla, vaya cojones y nos quejábamos de los funcionarios.

Esperó pacientemente, total no tenía donde ir, ni siquiera sabía porque estaba allí, nadie le esperaba para comer, ni siquiera el gato, no tenía gato o debía decir tuvo. Da igual, el caso, que no le importaba una mierda el tiempo que tuviera que estar allí en aquella cola.

Cuando le toco, ya pasados unos cientos de años al menos, se aproximo a la ventana y dio todos los datos como en la anterior, hacía ya uhmm… Un rato. ¿Qué reclama usted señor?

— Pues… Qué no se porque estoy aquí, dicen que he muerto, pero no recuerdo que me haya pasado nada, ni un accidente de coche, ni un atropello, ni una bala perdida, ni un incendió en mi casa. Nada de nada, y llegó aquí y mi nombre no esta en la lista de los difuntos.

Veamos, déme unos minutos —Como si quiere toda una vida. Jajaja que gracioso es usted.

—Si me va ha decir que los cachondos también se mueren, a las pruebas me remito.

Jajaja. De verdad, si sigue así no podré terminar jamás y tiene mucha cola detrás.

—Ya me he dado cuenta, pero no creó que tengas más prisa que yo, vamos a ir al mismo sitió. Ahí se equivoca, no todos ustedes van al mismo lugar, unos suben y otros bajan, esto no es más que una estación de transito hacia un lado u otro, ¿Hacía donde cree que va?

—Si he de ser crítico conmigo mismo, diría que hacía abajo, no es que haya sido un santo en vida. Ahí se equivoca usted, se queda aquí, ni arriba, ni abajo, no ha hecho los meritos suficientes para cruzar.

—¿Y aquí que voy hacer? . Ver la vida pasar.

—¿Toda la eternidad? . Que prisa tiene, si no va ha ir a ningún lugar.

—¿Pero no me ha dicho de que he muerto? . Tiene razón, simplemente dejo de respirar.

 

©Antonio Caro Escobar

 

#DameLaHistoriaTú

El curso de las gentes, maltratado por el devenir de aquella sociedad marchita, era un gran fotograma en blanco y negro de lluvias, silencios sin compasión, adverbios rotos, escándalos por amor y maniobras del vulgo esperando ver amanecer el Arcoiris en los ojos de una conciencia colectiva perdida cerca de las arrugas del Tiempo.
El alma de una niña en mitad de la nada, habiendo tanta gente, tanto vértigo de muchedumbre a su alrededor, convertía la escena en un teatro de representación kafkiana…… Sólo sombras con prisa, recuerdos fantasmales, gigantescos y superlativos como catedrales, rostros de lluvia chorreantes, escaleras, peldaños, “vuelva usted mañana” repetitivos, millonarios tacaños, taquillas, viajes…




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Primera imagen para el reto que proponemos,ahora te toca a ti escribe lo que te salga viendo esta fotografía,ya sea una poesía un microrrelato un poema un relato pero acuérdate de poner el hastagh #damelahistoriatu y publicalo en cualquier red social para que todo lector pueda seguir el hilo de las publicaciones o  si quieres que se publique en nuestra web mandalo a nuestro email elpoderdelasletras@elpoderdelasletras.com. Vamos a por historias.

 




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