Su momento

Dejó de pasar páginas.
Dejó de crear historias
Dejo de soñarse grande.
Para empezar a saberse pequeña.
Dejó de gritar al cielo
Dejó de callar silencios
Dejó de pensar en todos
Para empezar a creer en ella.
Dejó que fuera su historia, su sueño, su risa, su templo la que le guiará y dijera quiero.
Dejó de hacer preguntas

a quien no contestaba debo.

Se dejó llevar sin pensar y comenzó a pensar en serio.

By Miriam Giménez Porcel.

No dudas

Tuvo miedo de todo
Tuvo acierto con poco.
Fueron años difíciles.
De amores perdidos.
De sueños dormidos.
De jardines en rama.
Tuvo coraje.
Y asumió censuras.
Se hizo fuerte,
derrumbó dudas.
Divisó el mundo
e hizo de los errores
un castillo de culpas.
Rompió con todo.
Miró a la luna.
Se maquilló los labios.
Comenzó desnudando
su alma, su cuerpo, la calma.
Caminó descalza
reclamando respeto,
buscando el calor
de los que nunca la hirieron.
Ya no tuvo miedo de nada
Ya no sufre por todos.
Ya se quiere y se ama.
By Miriam Giménez Porcel.

 

TODOS DUERMEN 

Todos duermen y el arte figura en la luz,
el aire está cargado del rocío azul.

Todos duermen y el día se enciende
como una maquina olvidada
en un rincón de archivar.

Todos duermen, otros caminan dormidos
por la ciudad madrugada.

Todos duermen, yo deambulo entre el cielo estrellado
y el aura del sol que no se atreve a despegar.

Todos duermen, la noche cae
pesada y sin filtro sobre el día sin prisa.

Las luces artificiales se van esfumando en el aire
y el destello del sol se desprende anaranjado
del horizonte.

Mientras, todos duermen.

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