Recuérdame

Recuérdame qué hacemos aquí, que ya no lo recuerdo.

Ya no lo siento.

Breve temblor en el cuerpo. El instante de nuevo.

No creo que sea el momento.

Recuérdame qué seguimos haciendo.

Hoy recibí la llamada. Miré tu rostro, en la pantalla.

Creí palpitar y no era cierto.

Tal vez dije sí, por miedo.

Tal vez decir no, lo discreto.

Recuérdame que me dijiste, para convencerme de nuevo.

Ya no te siento.

Hice mi vida.

Busqué consuelo.

Encontré cobijo.

Y hallé en el silencio el mejor amigo.

Recuérdame que quieres de mi, después de tanto tiempo.

By Miriam Giménez Porcel.

Tazarones

Eres el hombre de mi vida cada segundo que respiro.

Y aún así no te lo digo.
Eres el pilar de mis andares, el aire de mis pulmones, el sueño de mis noches.

Y aún así no te lo digo.
Eres cada instante de mi pensamiento cuando pienso en algo bello.

Eres cada plan de mi futuro y cada recuerdo de mi pasado.

Y aún así no te lo digo.
Eres lo que mi media naranja pretendía encontrar, sin estar buscando.
Eres el medio limón de cada vaso con hielo y cocacola, refrescante y chispeante.

Siempre dispuesto a decir sí a cuando yo digo hagámoslo.
Eres el hombre que toda mujer merece y  nadie lo sabe.

Y aún así no te lo digo.

Porque las cosas más bonitas.

Los sentimientos más sinceros.

Los momentos más sencillos.

Se viven, sin decirlos.

Se saborean, se palpan.

Y con dos simples palabras, ya se entiende todo.

Con un gesto, una mirada, e incluso un silencio.

Te quiero.

By Míriam Giménez Porcel.

Canción Latina

 

Te quiero aquí a mi lado un poquito, amorcito.

Te quiero aquí conmigo rozando, sin peligro.

Es un vicio.

Un suspiro.

Unas caricias.

Te quiero a cachitos con tu cuerpo pegadizo.

Te quiero sin demora, sin esperas, sin castigo.

Y después pues ya veremos si te expulso de mi vida, en cuatro gritos.

Pero ahora dame todo eso que tu haces, que me goza, que me duele, que me nace.

Te quiero lento. Suave. Tierno. Ni hables. Hazme todo eso. Lento. Suave.

Y mañana ya veremos que nos sale.

Te quiero esta noche de verano. Y en frío del invierno

Te puedo con mis bailes y meneos de niñata malcriada.

Pero no soy esa que tu crees.

Soy una mujer de los pies a la cabeza que te usa y te atrae.

Te quiero lento y suave.

Soy la que nunca estuvo,

y la que jamás se fue.

By Miriam Giménez Porcel.

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