Canción Latina

 

Te quiero aquí a mi lado un poquito, amorcito.

Te quiero aquí conmigo rozando, sin peligro.

Es un vicio.

Un suspiro.

Unas caricias.

Te quiero a cachitos con tu cuerpo pegadizo.

Te quiero sin demora, sin esperas, sin castigo.

Y después pues ya veremos si te expulso de mi vida, en cuatro gritos.

Pero ahora dame todo eso que tu haces, que me goza, que me duele, que me nace.

Te quiero lento. Suave. Tierno. Ni hables. Hazme todo eso. Lento. Suave.

Y mañana ya veremos que nos sale.

Te quiero esta noche de verano. Y en frío del invierno

Te puedo con mis bailes y meneos de niñata malcriada.

Pero no soy esa que tu crees.

Soy una mujer de los pies a la cabeza que te usa y te atrae.

Te quiero lento y suave.

Soy la que nunca estuvo,

y la que jamás se fue.

By Miriam Giménez Porcel.

Grietas en el alma

Cayó una gota al caer el alba, cual lágrima de mis ojos, cual serenata desordenada.

Sentí por dentro como rompía todos mis huesos, atravesaban las ramas, llegaban al corazón y lo resquebrajaba.

Opté por luchar sin miedo. No callé. Estaba enamorada.

Y a los que sabían de mi destino, les apuntalé con rabia.

Y a los que se pensaron sabios, les desarmé sin armas.

Caerán mil gotas de lluvias, caerán mil rayos con ganas, pero si mi amor es más fuerte que las mentes necias desalmadas, no seré yo el que calle bocas. Será el tiempo, él pondrá la última palabra.

Y rodearé tu cuello, y te tomaré la mano y saldré a la calle, junto a ti abrazada.

Orgullosa y vencedora, con tiritas de colores en las grietas de mi alma.

By Miriam Giménez Porcel.

Histérica

Seguiré oculta tras estas manos que tapan mi cara,

mientras tu duda, dure.

Seguiré esperando tras el agotamiento de mis largos

rezos diarios, mientras tu ausencia, continua.

Seguiré queriendo ser la única de tu vida y tiempo,

mientras tu tiempo está en otra vida y otros lechos.

Inconvenientemente histérica seguiré atormentando

pensamientos, sentimientos, argumentos e incumpliendo todas

las fases del enamoramiento, para convencerme de que tú eres

el que tapa mi cara, el que me mata de frío, el que me humilla por dentro.

No siendo, no estando, no queriendo.

By Miriam Giménez Porcel

 

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