Poeta

Poeta, enlazas tus letras de forma sutil,
encadenas palabras sensuales, cálidas.

Tu pluma se desliza suavemente por mi cuerpo.
caricias leves al posarse sobre el blanco folio,
deleitan los ojos que las leen,
embaucan el alma solitaria
en la que prendes deseo.

Sensaciones dormidas empalagan sus labios
en las largas noches,
les falta el aire entre beso y beso.

A tu vera descansa tu pluma fiel amiga,
consejera, que hipnotiza a las mujeres
enfurruña a los maridos,
matices despiertas, sombras cobijas,
tras una pluma todo un poeta.

Marijose.

Mentiras compradas

 

Mentiras compradas

Caminas descalza, aun teniendo a tu alcance las más bellas sandalias.

Te sientes desnuda, pero ya planeas tu próxima salida, una prenda más, conseguir miradas de envidia,  sentirte más bella, con bolsas muy caras.

Pobre niña rica, con la tarjeta de crédito cargada, pero las ojeras camufladas.

Lágrimas tras una noche de desvelos continuos.

Anhelaba el amor, obtenía  ignorancia.

Nada te llena muchacha. Buscando el zapato perfecto, para tapar la vida irreal que me vendes, que muestras y que a nadie ya engaña.

Sonrisas cada mañana.

Te mantienes sumisa y demuestras templanza.

Esperas cada noche su llegada, simplemente le vendes el día y finges unos besos, unas caricias, tal vez, el sexo salvaje de la fiel enamorada.

No mientas princesa. No le amas. No le entiendes. Siempre callas.

¿Te vale la pena mantenerse bajo un cobijo de apariencias extrañas?

Te sientes cansada.

Y observas su fuga, lo aprecias cada mañana.

¿Es realmente de un hombre lo que buscabas?

No es que él huya de ti, es que en realidad no hay nada, tu presencia le aburre, no aportas las palabras apropiadas, no eres su mujer ideal y aun así mantienes el tipo impasible, a su lado, por una maldita tarjeta cargada.

Y esto se paga.

Los desprecios, faltar a la palabra, nostalgia, consuelo de que algo cambie y la cosa no cambia.

No finjas, eterna desagradecida, fuiste tu la que creaste a la bestia. Tu la alimentabas.

Lamentas tu sino, aun siendo culpable de tu desesperanza.

No me vendas un dolor que te mata, porque mañana volverás a las calles con la misma mirada, la de la codicia, y la soledad pegada a la espalda, acompañando a una persona que compra de todo, para mantenerse engañada.

Y cuando llega a casa, de nuevo percibe el vacío.

Como siempre, se siente descalza.

Eternamente en un mundo de apariencias que ya a nadie convence.

Detente a mirarte y piensa,

¿es la vida que deseabas?.

Inspiración.- Apareciste.

Apareciste y sin dudar

Te volviste a marchar.

No paraste a pensar

Lo que duele al encontrar

Aquello que no interesa.

Eso que las pestañas lloran

Cuando el sueño agoniza,

Lo que sacude la ceniza

En la caspa que me deja.

No comprendes el dolor

Que envuelve al poeta…

Amada envoltura

Que todo lo cura.

Dulce Calíope

¿Dónde te has metido?

No me prives de lo que una vez

Al alcance de los sueños tuve.

Que me quedo con el recuerdo del querer,

de lo que quise tener.

No quisiste a mí volver,

A viajar por mi camino,

Abandonas el sendero

Sin andar por esta luna,

Luna de despiste y duda

Que sólo sueña con volver a verte.

Yo, sólo sueño con soñar

En mis folios satinados,

Repletos de grafías sin sentido,

Grabadas a fuego carmesí

A que acaricien mi desatino.

Por un minuto de tus labios.

Cruel Inspiración

No me abandones,

Mi musa, ¿Dónde estás?

Calentura que me deja,

Que me tiende en la espera,

Que me vende

Un abrazo mentiroso,

Un cariño pasajero,

Un escrito silencioso.

Hoy me regalas si pedirlo

Un adiós seco y cruel

Secando mis palabras,

Vaciando mi tintero.

El olvido solo quiso viajar

Por la punta de mi pluma

En su eterno caminar

Al legado amarillento

De un pergamino descolorido y tenso.

De lo que quisimos contar,

Nada queda de lo que fui.

Blindé sentimientos

Con mi coraza de versos.

Con mis sueños de Palacios de Cartón…

…Con hadas a mi lado

Que desbloqueen mi roto destierro

Y amasen mi futuro,

Que decadente, se encuentra mi mente.

Antes de que el cielo se rompa en pedazos.

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