La mala educación

“Y ahora tú, qué pensarás,

Si cuando más me oprimían, más amé la libertad

Y es a a quién canto hoy,

Enseña a tu hijo, enseña a tu hijo

A amar, la libertad.”

Asfalto. Días de Escuela.

 

Hace tiempo que la luna dejó de reflejarse

En el espejo del humedal de tus ojos,

Inundado por lágrimas de soledad,

Hace tiempo que caminas

Por la senda inhóspita,

Calvario de lúgubres sombras

Amenazantes de miseria indómita.

Peregrinaje de ilusiones perdidas,

Fuegos fatuos, santa compaña.

Es el tiempo una pandemia

Que nunca para de brotar

Uno a uno los caminos pudre

Con su lento caminar.

Perdida la constancia

Perdida la ilusión

Del desengaño atenazada

Polvos de mágico cristal

Te invitan a soñar…

…Despierta.

Caminas sola, como hace tiempo

Por el alambre de la insensatez

Por el alféizar del tedio

Por la maldad del qué dirán.

Esa noche de frío invierno

Te encontraron en un portal

De Belén o de Raquel

Dio igual a cuenta del fin

Noche trágica de navidad

Que fuiste allí a morir

Con un burro y un buey

Apretando tu brazo

Con la goma, la jeringa y el maniquí.

Todo esto incapaz

De sanar por voluntad

La ignorancia y maldad

Del que nunca supo amar

Por la fuerza voluntaria

Del no saber educar.

 

Aquí estaré

AQUÍ ESTARÉ

 

Uno de enero estaré

perdido entre las hojas de los plátanos

los dedos impregnados en saliva

calentado las yemas de los brotes frescos

que a tu lado, despacio

volveré a ver crecer

 

Carlos Bueno-León

 

Sed felices

Notas musicales –Acróstico-

Entramos en el último tramo del año y por lo tanto debemos ir diciéndole adiós a este 2018 que nos deja, con sus defectos y sus virtudes.

Para lo cual por ser la última entrada que voy a publicar aquí (por este año). Quiero que sea algo musical, algo con ritmo y que mejor que las notas musicales hechas poemas, ya bastantes poemas nos da la música, ¿No creéis?

Feliz año nuevo a todos los que hacen posible esta página y a todos los que la leen que son muchos más.

Dormida te encuentro cada día.

Rezumas amor, como un manantial que baja por la ladera.

Mimas las palabras, me acaricias con mimo.

Fantaseas en la cama, jugamos a juegos prohibidos.

Solos tú y yo, amándonos en la noche.

Lamiendo nuestros cuerpos, deseos con ansia.

Silencios rotos, gemidos de placer.

Doblegas mi mente, mi cuerpo, mi ser.

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