Sin miedo

Deja que rompa de un puñetazo el muro que protege a tu corazón;

no lo protege

– te equivocas-

lo aísla.

Deja que vea el cielo que se esconde tras las rocas apiladas

que te arrancan de la vida y te llevan día a día hacia la muerte,

día a día.

Deja que huela el aroma a sal del mar calmo que se esconde en lo sólido y profundo de tu coraza

y volemos,

manos juntas,

despiertos y sin miedo.

M. L. F.

Trenzado

Pensando…,

intenté ligar

Aves

con tiernos sueños…

Soñando…,

dejé escapar

Nidos

con susurros huecos…

De pensamiento

M. L. F.

 

 

 

Nunca hables con extraños

Le dije que no tuviese miedo de los monstruos y menos de día.

Hace días que no le veo.

No sé si le habré asustado.

Yo sólo quería ser su amigo…

M. L. F.

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