Caricias escribiendo versos

 

Entre la multitud notó el calor de su mirada

la nuca incendiada por su boca,

respondió al simple susurro de su nombre,

desatando un suspiro contenido,

que encerrado con  siete llaves

atesoraba en su pecho.

Él respondió con estrépito

golpeando sus costillas

con inusitada presión

de milagro no estalló, sin embargo.

Aunque una vez disparado el ritmo

solía lograr mantenerlo acelerado mucho tiempo.

Recorrer senderos ya explorados

con la inocencia de un niño,

esa, la habilidad de un maestro,

cuya ternura cual pluma,

redescubre, con mimo, el secreto

de la orografía de su piel.

Florecían sus poros

germinando estatuas de sal.

Sus dedos recorrieron cordilleras

regando al valle con el deshielo

de un largo y yermo invierno,

privado de mimos por defecto

Ni siquiera hizo falta el sol,

porque ellos se amanecieron,

regalándose las horas, envolviéndolas en besos.

Agotada finalmente logró cerrar sus ojos,

unos minutos de asueto,

mientras el aguantaba su respiración

para no desvelarla en su sueño…

La luz de una farola, penetró tímida

por la estrecha rendija entre las contracortirnas

y sembró una sonrisa al calor de su cuerpo,

que aún hoy brota cada primavera

Aunque ya risas y taquicardias,

cedieron ante el peso del silencio.

Carla

@carlanoestasola

27/03/2016 a las 3:37

Ella
Carla Duque es el pseudónimo de una mujer que no creía en sí misma. Aprendió a integrar en su vida cotidiana todos los grandes adelantos de la tecnología desde hace tanto que no alcanza a recordar, lidiando con todo tipo de engendros con teclados. Sobrevivió al cambio de siglo adaptándose a su entorno, no sin esfuerzo. Fue acusada en juicio sumarísimo de huir de la realidad con este personaje, no sabían sus jueces que nada había más lejos de su realidad que la vida real.

Yo
Soy en la medida en que me dejo llevar por las teclas, procuro con toda la torpeza comprensible en una advenediza, enlazar sílabas, componer palabras que se asocien entre sí expresando todo aquello que mí día a día no me permite expresar.

Desde niña me desahogué ante un folio y traté de asesinar mis recuerdos, más todo acababa siempre en una papelera, una hoguera, o en un cubo de basura, siempre hecho añicos.

Llego al mundo bloguero y monto mi primer blog en el año 2008. Luego, mi inconstancia me llevó al olvido. Volvía en el 2011 con otro, y otro blog… Pero no fue hasta el 2013 cuando surgió “La Mala Rosa”, le siguió “Subversión Labial”. No fue hasta mi colaboración para “El Poder de las Letras” desde hace dos años al que debo mi recién estrenado metodismo. He conseguido a regañadientes sentarme con periodicidad a escribir para mi cita de los viernes con los lectores.

Y hasta aquí puedo escribir, el futuro es incierto, sigo sin creer en mí misma, pero no cejo en el empeño de conseguirlo algún día.

3 comentarios en “Caricias escribiendo versos

  1. Como de costumbre es un placer y un privilegio poder leerte Carla…Tu elegancia en cada verso dan veracidad a un corazón auténtico de poeta.Gracias por conceder un alma y darles vida a todas tus palabras.Mi más respetuosa Enhoeabuena

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