Caos.-

Caos.-

Centelleantes sus  luces sin más, los faros de los cochecitos de la feria, chocan suenan sus sirenas, alboroto sin igual.

Niños y mayores alocados  disfrutan del lugar.

El momento mágico de la noche que todos esperan.

Luz y colorido en el cielo, todo es perfecto.

De repente un fuerte estallido perturba. El momento, gritos por doquier.

La gente hormigas enfurecidas sin control buscando una salida del hormiguero abocado a la destrucción.

No hay ningún orden ni control, aunque existiera no podría hacer nada. Es algo inusual encontrarse con esa madeja enredada sin principio sin fin.

Abrió  los dos y no consiguió  recordar ni donde estaba ni  como había llegado.

En medio de aquel caos nada cabía esperar.

Consiguió no sin un poco de esfuerzo ponerse de pie,  aquello no podía estar sucediendo.

Donde antes todo era magia y diversión reinaba la destrucción

Humo, enjambre de hierros retorcidos. Partes, si trozos de carne humano, por doquier.

Reconoció un trozo de tela,  el del vestido de seda que aquella  noche había estrenado. Quería estar guapa para él. Quería decirle si a su propuesta. Después de unos días de intenso trabajo, se dio cuenta, de que la vida no espera y deseaba pasarla junto a él.

Algo le golpeo el pecho sintió un ahogo. Aquella pena que se arraiga en el alma al saberlo todo perdido.

Se sintió ligera, caminó, seguía buscando entre el caos…

Sobre el mismo asfalto dos individuos la rodeaban,  se asustó y avanzó ligera, sin darse cuenta de que era ella misma.

Lo intentaron una vez más, se levantaron, dejándola marchar.

Ella se encontró al fin con su vestido de gasa y caminó a su encuentro …

Marijose.- Letras

Fotografía de la red será retirada si lo solicita el autor.

 

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