Nubarrones negros,

brisa tenaz,

la niña de los lazos no vendrá.

Caminaré bajo la lluvia

puede ser que así se vayan las energías negativas

y comience una nueva vida,

nuevos atardeceres.

Caminaré bajo la lluvia

sin mis tacones de terciopelo,

puede ser que así llegues,

aunque sea por accidente,

oiré a los niños bajo la lluvia,

jugando con sus gritos de alegría.

El corazón se me llene de alegría sublime.

Veré la lluvia caer con su aire frío,

que deja surcos como la nieve.

Dibuja en el aire un poema

que estremezca a los pocos corazones que quedan,

te oiré a la distancia y te lanzaré un conjuro de amor eterno,

puede ser que llegues bajo la lluvia,

cierres mis labios para siempre.

 

 

Karem Suárez