Sexo iniciático V – Sexo protector y sexo depredador – 2ª parte ̶  Las dos vertientes de la pederastia.

Sexo protector ̶ Sexo depredador – 2ª parte ̶  Las dos vertientes de la pederastia.

Gocho Versolari.

 

1) Generalidades sobre el sexo en comunidades hierocéntricas:

La administración del sexo en algunas sociedades  hierológicas se establece con un estudio del individuo, de sus tendencias, refrendada por el representante chamánico, quien a su vez recurre a la consulta  de los astros, a otras formas de adivinación y a la observación de las tendencias del niño o niña para establecer el carácter de su sexualidad. En condiciones ideales debería encontrarse una respuesta en la sociedad que se ajuste a cada individuo: la pertenencia a un grupo determinado y la forma creativa en la que desarrollará su sexualidad, es decir diferentes conceptos de pareja y familia.
En una sociedad sacerdotal [1] se establece la norma, el ideal, el molde en el que todos deben entrar. Cumplido esto, la cultura respira aliviada. Si alguien manifiesta tendencias sexuales diferentes a las impuestas por el tejido cultural, debe ser reeducado o considerarse su conducta como algo abyecto [2]
Hay dos conceptos orientales utilizados por el budismo que pueden dar una idea de cómo funciona la sexualidad en ambas sociedades:
Itai Doshin:
El concepto significa mantener un objetivo común respetando las diferencias individuales. Aplicado el principio al sexo, en una comunidad hierocéntrica por ejemplo, implica respetar las diferencias en cuanto  la orientación sexual y género, manteniendo un objetivo común. El objetivo colectivo incluye privilegiar y desarrollar  la vida en el seno de la comunidad. La sexualidad con todas las variaciones posibles debiera ser expresada por los individuos a fin de contribuir a los fines del grupo. Del mismo modo el hombre mito, utilizará   el sexo para acoplarse con diferentes medios de la naturaleza, todo ello en función   de los objetivos como grupo humano a través de la expresión individual de cada miembro.
Dotai Doshin
Es exactamente lo contrario de lo anterior y se refiere a la uniformidad externa de los miembros de una comunidad, sin atender a  sus diferencias. En el caso de una sociedad dirigida por sacerdotes, se refiere a ideales regulatorios que desconocen y niegan las diferencias individuales.    En lo sexual, la heterosexualidad cerrada, el sexo como procreación y la familia nuclear son los ideales a alcanzar. Quien no lo hace falla y es abyecto. Es nula la aceptación de la diversidad mientras que la uniformidad exterior llega al máximo.

 2) Carácter espiritual de los fluidos.

Abstract Fractal Art - Flowers Bouquet - Tutt'Art@ (6)

 El semen, los fluidos vaginales y todo aquello que surja del propio cuerpo, tienen intensas propiedades espirituales. El Su Nu Jing,   libro clave de la sexualidad china, establece en un contexto mítico chamánico, el carácter de estas sustancias  como necesarios para la vida Previenen y curan enfermedades, además de otorgar placer y servir para la procreación [3]
Los fluidos corporales presentes en el cuerpo son sometidos a  una complicada alquimia en la que van recogiendo aquello que el hombre hace de sí mismo mientras vive. Si cumple con su “Dharma” es decir con su misión de acuerdo con la sociedad en la que vive, si acumula virtud, sea como fuere que se la entienda, sus fluidos y en particular el semen y los flujos  vaginales, adquieren la potencia de sintetizar su ser. No sólo con los estrictos fines de la procreación, sino como formación para  las nuevas generaciones. Esto   es propio de los Papúas de Nueva Guinea, de los antiguos griegos y de cantidad de sociedades hierológicas.
En su libro “Herreros y alquimistas” M Eliade expone una serie de mitos y rituales de diferentes culturas que tienen como elemento común considerar la tierra como una gigantesca matriz, donde los metales sufren lentas transformaciones. La creencia es que todos ellos en el transcurso de períodos sumamente prolongados, terminan convirtiéndose en oro. La alquimia parte de la analogía entre el cuerpo humano y el mundo, así como  la presencia en el interior de los metales que en un proceso sutilmente más reducido que el de la tierra, pueden llegar a su condición de oro. En la sexualidad, este oro está vinculado al semen y a los flujos menstruales en el Taoísmo, el Tantra y otras corrientes que utilizan los fluidos como forma de realización espiritual.
 De este modo en  la madurez de un hombre que ha vivido plenamente ,   el semen, además de producir un embarazo,   tendrá sentido al volcarlo  sobre un joven con el fin de que el mismo absorba la sabiduría del anciano  así como todas sus virtudes tanto individuales como las  de la comunidad a la que pertenece.
 No tendría sentido estudiar los fluidos humanos desde el punto de vista científico tratando de establecer cuál sería la precisión química de  las sustancias que acompañarían este traslado seminal a las nuevas generaciones de un sentido. Esto forma parte de premisas de orden cultural y cultual. Algunas pueden estar incluidas en ciencias cuyos fundamentos son por completo diferentes a lo que se entiende hoy por método científico. [4]
 Este carácter revitalizador y trasmisor del semen es el fundamento de la institución griega del Erastés y el Erómenos, así como de la costumbre ancestral entre los papúas de Nueva Guinea:  la absorción del semen de los ancianos por parte de los más jóvenes. También es el sentido del sexo en el Su Nu Jing y el que le brinda el Taoísmo y otras escuelas orientales en las que tiene vigencia la sexualidad como rampa para el espíritu, El enfoque adecuado, el contexto de estas prácticas es lo que llamo el sexo protector o terapéutico. El que no apunta exclusivamente a la procreación, reconoce la sexualidad femenina y una gama lo más amplia posible de diversidades  sexuales. Por eso estas prácticas no serían factibles en una cultura  como la actual en la que el carácter predatorio del sexo es lo que prima. Nuestra cultura y nosotros mismos  requeriríamos  una profunda terapia, un regreso a nuestras  raíces; despertar del sueño del progreso y comprender que otras sociedades aparentemente atrasadas pueden ofrecernos  un mejor contexto para lograr la felicidad.
 En cuanto al buscador, debiera descartar en sí mismo el sexo depredador y asumir el carácter cambiante de la sexualidad humana, Reconocer que toda identidad sexual tiene el cambio como elemento común.  [5] El buscador debe encontrar en sí mismo el androgenismo espiritual e instintivo  como aspiración de vida. Las figuras de hombre y mujer son elementos arquetípicos, y en medio de ambos la sexualidad individual se mueve a lo largo de la vida como un péndulo que va de uno a otro extremo. [6]
 

3) Aspectos luminosos y tenebrosos de la pederastia.

hands-423794_1280.jpg

 Treinta años de haber  desempeñado como trabajador social en un tribunal de familia en Argentina, me permitieron constatar sobradamente el daño que, en nuestra sociedad sometida a una concepción predatoria del sexo, causa el abuso a niños por parte de los adultos que debieran ser responsables; entre ellos y antes que nada, los sacerdotes católicos. He tomado contacto con gran cantidad de víctimas, constatando el daño recibido por los abusos brutales a los que fueran sometidos. Personalidades arrasadas, desoladas, en la que cualquier terapia debe empezar desde cero. 
 Aclaro esto porque a continuación desarrollaré someramente las para nosotros peculiares costumbres de la civilización griega, y de los papúas de Nueva Guinea que incluyen la pederastia como institución y si bien estoy de acuerdo con su funcionamiento en esa época y en esa sociedad, no lo promuevo bajo ninguna forma en la sociedad contemporánea, heredera de una sexualidad enferma con valores distorsionados. La civilización griega ha pasado. Los hombres que la conformaron tenían características muy diferentes a la nuestra y era muy diversa su sexualidad. De algún modo se podría decir que ellos exhumaron el sentido luminoso de la pederastia, mientras que en las actuales circunstancias, con un sexo a la vez castrado y depredador que lleva dos milenios deformando nuestra humanidad, cualquier manifestación pederastica mostrará su lado tenebroso. En este sentido voy a analizar la institución griega del erastés y el erómenos y a compararla con un caso emblemático de nuestros días, que es la historia de Marcial Maciel, el sacerdote que en México fundara “Los legionarios de Cristo” y cuya vida fue una exposición de abusos hacia niños, incluidos a sus propios hijos. [7]
 

4) El Erastés y el Erómenos

 Platón y Aristóteles han sido reinterpretados y deformados por la iglesia a través de Agustín de Hipona por un lado y de Tomás de Aquino por el otro; fue la propia Iglesia quien se encargó de destruir hasta donde pudo, toda señal de esta preferencia griega por el homoerotismo. Los datos que han quedado son parciales, y no hay forma de saber si no es a través de la comparación con otras culturas de occidente y oriente, cuáles son las características reales y profundas de la sexualidad helénica.
 Al cumplir los doce años, el niño (erómeno) era puesto a cargo de un erastés, es decir un hombre adulto adinerado, culto y dotado de “areté” (virtud) que cortejaría al adolescente a través de regalos y lisonjas. Finalmente debía mantener  relaciones sexuales con el joven y esta situación se prolongaba hasta los 18 años del erómeno. En ese momento finalizaba el vínculo y el muchacho era integrado a las actividades de la vida adulta, lo que incluía casarse y formar su propia familia.
El cortejo al niño, acompañado de abundantes regalos muchos de ellos costosos, sirvió de base para lo que sería en la Edad Media el amor galante heterosexual que llega hasta la actualidad  dando forma a los rituales de  cortejo  en una pareja convencional. El vínculo que unía al erastés y al erómenos, estaba cimentada en la cultura griega y formaba parte de la trama social. En ningún momento se lo veía como algo clandestino, oscuro e inconveniente. El pederasta se convertía en miembro de la familia y pasaba a ser una suerte de padre sustituto del joven. Se consideraba que un adulto debía convertirse en erastés para afianzar su personalidad. En cuanto al adolescente,   debía comportarse adecuadamente con su tutor para demostrar su buen carácter.
A los dieciocho años finalizaba el vínculo y el joven entraba en una etapa de cierta abstinencia que se interrumpía dos años después cuando se integraba a la vida adulta. Su orientación sexual se definía, pudiendo ser hetero u homosexual. En cualquier caso, debía pasar por el matrimonio y la procreación
Esta institución, que actuaba en la edad clave del hombre, es decir desde la adolescencia hasta la juventud, fue la formadora de toda la cultura griega. Esto es particularmente importante, ya que la misma influyó de modo decisivo   en nuestra formación como occidentales. Desde el lenguaje, modelado en el griego como una de sus matrices más importantes, hasta cantidad de usos y costumbres cotidianos que arrancan de dicha civilización.
El griego, homo o heterosexual, separaba el sexo como elemento de procreación de otras formas sexuales. Algunas de ellas, en especial antes de la conquista de los persas sobre las colonias asentadas en la costa de Jonia, era la frecuentación de Hetairas. Las mismas, similares a las Geishas orientales, estaban capacitadas para discutir sobre filosofía con sus amantes. Esto es importante, ya que la espiritualidad griega vinculada al sexo no se agotaba con los hijos, sino que se desarrollaba principalmente en la institución del erastés y en los vínculos extramatrimoniales.
En cuanto al ama de casa griega, dueña y señora en su predio de hijos y de bienes, participaba al menos una vez al año de las fiestas dionisíacas, que terminaban en orgías.

acropolis-2756485_1280

5)  La homosexualidad de Alejandro.

 En el 334 a.n.e., Alejandro conquista el imperio persa gobernado por Darío III. Se cuenta que durante la campaña, los persas en honor al nuevo emperador, y conociendo sus tendencias homosexuales, le llevaban cantidad de jovencitos púberes para que elija entre ellos. Alejandro se negaba: su concepción de la sexualidad, trasmitida por el propio Aristóteles, lo habría llevado a ejercitar lo establecido en la institución del Erastés y el Erómenos, es decir una postura ante el sexo de formación, de trasmisión, teniendo en cuenta el carácter espiritual del semen que el adulto trasmitía al niño.
Esta anécdota refleja las dos posturas de la sexualidad: entre los griegos lo más importante consistía en utilizar los fluidos a fin de volcar en el joven cierta influencia espiritual. Luego, la formación teórica y práctica podría fluir en un cuerpo equilibrado e integrado a la tradición a través del contacto con el semen de uno de los representantes calificados. Este es el idéntico sentido de los papúas: el nieto, el joven, el adolescente de la comunidad, consume el semen de su abuelo o de los ancianos  que han acumulado durante muchos años condiciones de sabiduría y experiencia. De algún modo, durante ese tiempo, ese semen que es absorbido por las nuevas generaciones fue mantenido en el cuerpo del que ahora es anciano para ser utilizado en este momento. El estacionamiento del semen es comparable al del vino, del queso o de otros alimentos. En el caso del hombre, va recibiendo las influencias espirituales a través del cuerpo hasta ser capaz de trasmitir toda la dimensión vital de una cultura.
Los persas que indiscriminadamente llevaban jovencitos a Alejandro, participaban del sexo predatorio. La unión como medio de obtener la embriaguez del poder, de la dominación. Incapaces de entender otra forma de sexualidad, brindaban al nuevo emperador cuerpos anónimos de adolescentes para que abuse de los mismos. Recuérdese que el persa, el bárbaro, era considerado por el griego como un representante de lo caótico, de lo vulgar. Su fuerza podía ser superior a la griega, pero era imposible que entendiera las bases y los ideales de su cultura.

 6) Origen del sexo depredador en  occidente:

man-845847_1280

 La institución del erastés y erómenos, así como toda la sexualidad griega, fue cambiando. La referencia en la República de Platón ante la pederastia es la de negarla debido a los excesos que se habían producido y que eran visibles en su época. Lo que ha llegado hasta nosotros de esta costumbre establece que para ambos miembros de la pareja era necesaria esta unión debido a que la misma “formaba y fortalecía el carácter”. Sin embargo, las recomendaciones se centraban en evitar la hibrys o la desmesura en la sexualidad con los efebos. Es posible que ya hacia finales de la vida de Platón, esta hibrys se haya apoderado de la institución. En especial luego de la guerra contra los persas, hecho bélico que fue muy costoso para los griegos en el ámbito espiritual, como lo atestigua el propio Platón en los diálogos socráticos.
La hibris (en griego antiguo ὕβρις hýbris) es un concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’. No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: «Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco». (Wikipedia)
 Esta hibrys era lo que los griegos procuraban evitar en todos los órdenes de su vida, y en particular en las instituciones en las que se practicaba la pederastia. El orgullo, la ebriedad de poder que encierra el concepto, son el inicio de lo que llamo el sexo predatorio. Recuérdese que los griegos procuraban limitar y contener al dios Ares (quien fuera Marte para los romanos) teniendo en cuenta que el mismo estaba lleno de hibrys.
 Esta unión del sexo al poder, a la sujeción, a la habilidad para calmar los instintos a costa de víctimas, es lo que caracteriza el sexo imperial, el que se ejerce luego de una batalla. El orgullo y la embriaguez que produce la muerte del enemigo es lo que hace que los soldados violen luego a los habitantes de los pueblos vencidos. Este sexo como medio de dominación es el que adopta Roma cuyos habitantes afirmaban orgullosamente ser “hijos de Marte” (el Ares griego). Si bien en lo externo toma la mitología y muchas instituciones y pautas culturales de Grecia, se había perdido por completo el sentido de la civilización helénica. En los romanos ya campeaba libremente la hibrys. En una relación, aun cuando estuviera establecida en una aparente diversidad, siempre debía existir un dominante y un dominado. El que penetraba, el elemento activo era quien ejercía el poder. El que se dejaba dominar por la razón que fuera, era el esclavo. En pocos siglos, una sociedad marcial cambia por completo la sexualidad humana y la somete al poder entre los seres humanos.
 Con la decadencia de Roma, la misma es trasmitida a la Iglesia y llega hasta el día de hoy: represión  y abstinencia para Galilea; libertad y depredación para Roma y sus representantes. Este es el contexto en que se inscriben los sacerdotes pederastas y la enorme multitud de víctimas.
 
[1] Ya sea confesional y religiosa o laica; en ambos casos, cuando se utilizan ideales regulatorios para ejercer el dominio en la persona y en los grupos, hay siempre detrás una casta sacerdotal, aun cuando la misma presente un aspecto laico como en el caso del cientificismo o de la política.
[2] Esta palabra es clave, ya que su etimología describe el acto de arrojar al individuo hacia afuera, hacia el otro lado de las murallas que protegen la ciudad en la que reside. Este afuera es el equivalente a las tinieblas exteriores, al caos en la forma en que se manifieste.
[3] En la cuarta parte de estos artículos, me referiré a este punto cuando desarrolle el sexo protector en Oriente.
[4] Tanto para la iglesia como para la ciencia, estas son nociones heréticas, desde que ambas ha n elaborado dogmas, castas sacerdotales y un medio de declarar anatema a ciertas nociones.
[5] En este marco surge como paradigmática la figura de Tiresias, el adivino ciego que en su vida fue alternativamente mujer y hombre. Volveré sobre él en estos artículos.
[6] Sobre la naturaleza proteica y en permanente cambio de la sexualidad, también volveré en otro acápite de estos artículos.
[7] Con la llegada al poder de Roma del papa Bergoglio, se hizo correr la voz que las acciones pederásticas dentro de la iglesia habían terminado. Bastaron pocos años para constatar que esto no es real. En el momento en que escribo este artículo, están vigentes las mil víctimas de los trescientos sacerdotes pederastas en Pensilvania y las cien mil víctimas en el mundo.

 

GOCHO VERSOLARI

INSTRUCCIONES PARA DETECTAR UN MONSTRUO   Prólogo por el autor

INSTRUCCIONES PARA DETECTAR UN MONSTRUO   Prólogo por el autor

Gocho Versolari, Poeta

 

Inicio el volumen con una confesión que pueda sonar extraña y quizá haya muchos que a pesar del entrañable afecto mutuo que nos profesamos, no lleguen a entenderme. Durante cincuenta años, mantuve con la poesía una relación vivencial y fluida. Esto significa lo siguiente: sentarme a escribir un poema implica generar un texto por completo diferente del anterior. Desde la llegada de Internet a Argentina, allá por mediados de los ochenta, procuré trasmitir este fluir de la poesía en lo que entonces eran  las “listas de correo”, antecedente de las redes sociales. Yendo al papel, he publicado hasta ahora en antologías, pero es la primera vez que lo hago en un volumen. Descubro entonces, que ese río impetuoso y siempre cambiante que ha sido hasta ahora la poesía, se lo coloca una represa que lo contiene y que brinda al lector arroyos y afluentes.
 Esto me produce algo de desconcierto y como parte de mi confesión debo decirles que he leído varias veces el texto: poemas de diferentes épocas, que tienen como denominador común la presencia del monstruo. Entiendo por tal el caos, la fuerza vital; la vida en suma con sus aspectos terribles y maravillosos. El dragón para la tradición extremo oriental. La bestia que nos habita; el “Frankenstein” de Mary Shelley para los occidentales. Elegí este concepto de monstruo para brindar al lector la imagen de ese movimiento incesante e incontenible que es para mí la poesía. 
 Es así que luego de la enésima lectura y corrección, y de un intento fallido (por prematuro)  de publicación, he decidido ofrecerles el libro. A quienes decidan abordarlo, les pido que antes de hacerlo cierren los ojos, respiren profundamente y tomen la lectura como la zambullida a un río caudaloso. Recuerden siempre que el libro tiene un antes y un después. Sé que muchos amigos se sentirán satisfechos con la lectura, pero no es suficiente. Un libro debe ser la invitación a romper las murallas que el mismo volumen levanta y que a veces oprimen. Por eso les ofrezco ahora y lo haré en futuras entregas, mi correo electrónico: gocho123@gmail.com. A todo aquel que adquiera el libro, estoy dispuesto a acompañarlo para  dinamitar la represa que representa el volumen. El lector tendrá siempre mi mano. No es que por ser el autor disponga de un secreto oculto que voy a trasmitirle: la poesía es siempre una aventura, seamos principiantes o supuestos expertos. Cada vez que la abordamos es como si descubriéramos un continente por vez primera.
En esta aventura, en sus deseos de profundizarla, el lector tendrá siempre mi mano para recorrer los mundos siempre cambiantes del poema.

 

INSTRUCCIONES PARA DETECTAR UN MONSTRUO – Amazon

Obra artística: Luisa Fernanda Otero Prada

 

a7d2097fec30e91c94dd6387b57d389bo

GOCHO VERSOLARI

 
 

CUNILINGUS: Memorias del jade

El jade es blando entre mis labios
Blando,
tibio
y lanza chorros ardientes
cargados de esmeraldas
a mi garganta roja
a mi espera expectante. El jade
se transforma en gemidos
y vuelve a ser jade
en las lineas ardientes
que mi lengua atraviesa,
en estas explosiones húmedas
dedicadas a mi paladar,
a mi glotis,
a todos los rincones de mi boca
Me haré pequeño,
me deslizaré en tu caverna
y montaré tus tigres con mi lengua
para llegar al cielo de mi noche
y convertirme en pan.

 

 

GOCHO VERSOLARI

A %d blogueros les gusta esto: