La ley del Abrazo

Abrazos con ganas, con fuerza, voluntarios y a demanda.

Hoy los días se llenan de prisas, de gritos, de silencios,

de tiempos perdidos mirando pantallas.

También de sueños dormidos. De amores sin ganas.

De sexo rápido. Con besos voraces, que sacian el momento.

Pero no remueven entrañas.

Hoy los días se llenan de todo, lo que no te hace falta.

Abrazos que quieres y nunca reclamas.

El frio te invade.

Te queman las llamas,

que sientes por dentro.

Te puede el orgullo,

tu boca calla.

Abrazos con magia, con chispas, con ganas.

De los que reconoces que te cargan.

Necesarios, voluntarios y a demanda.

No admitas lo que este verso te clama.

Si no quieres.

No toleras verlo, aunque tu mirada habla.

Pero se lo qué quieres.

Lo qué sientes.

Lo qué necesitas.

Y nadie puede vivir eternamente,

sin alguien que le abrace fuertemente.

Con ganas.

Con fuerza.

Justo cuando lo necesitas.

Para recargarte el alma.

By Miriam Giménez Porcel.

La fiera que llevo dentro

 

Hoy tengo buen día porque decidí lanzarlo todo a la basura y empezar de nuevo. Mis mierdas, mis malos pensamientos, mis rollos enrrollados que crean aun más problemas en la cabeza y las palabras negativas que a mi alrededor circulan cual carretera sin frontera.

Hoy no me hizo falta dibujarme la sonrisa. Amanecí con ella puesta y no pienso borrarla, desdibujarla ni olvidarla. Ya son bastantes los que la dejan en casa. Ya son demasiados los que no te ayudan a recuperarla.

Hoy recupero trazos de cordura. Suelto el pelo al aire y esparzo mi perfume. Hoy de nuevo siento libre la amargura que embargaba esos días de locura. No desecho que aun me vuelva. No contemplo abrirle la puerta. Quedó fuera esta mañana la apariencia de amargada. Porque era solo eso, una pura apariencia. Nunca fui más infeliz que en esos días de tristeza. Nunca tuve más desliz que estos días de incertezas. Vuelve siempre con más fuerza. El carácter, la alegría. La fiera que vive dentro y sale fuera.

Hoy más que nunca grito al mundo mi certeza. Grita el que se cree fuerte. Calla el que perdió las ganas. Sonrie siempre quien se sabe vencedor de su propia batalla.

By Miriam Giménez Porcel.

El frío en el cuerpo

 ¿me puedes explicar que hay detrás de una lágrima?
¿me puedes explicar que hay detrás de un beso sin ganas?

¿alguien sabría contarme el secreto de la felicidad?

¿o el deterioro de un sentimiento?

Sabrías contarme mil y una mentiras,

y ninguna sería falsa.

Podrías cantarme canciones

y yo ignorarlas.

Los versos grabados a fuego,

serían borrados con agua.

¿me puedes explicar que se siente? 

cuando ya no se siente nada.

Amores convexos,

temores desnudos,

canciones sin letras,

rencores al descubierto.

¿me puedes explicar que esconden los sexos?

Tan distintos, tan iguales, tan poco sinceros.

¿me quieres explicar de una vez que ocurre en este mundo que gira?

Que ya no hay espejos. 

Que nadie se mira.

No importan los gestos.

Que ya la piel no se eriza,

cuando se rozan los dedos. 

¿Te puedo contar un secreto?

Aun siento las lágrimas. Aun busco los besos. Persigo la felicidad. 

Y adoro los versos. Cantados lentos. Bailar con palabras. Sonreirle al viento. 

¿me puedes explicar cuánto durará esta frialdad que noto en el cuerpo?

Espero el deshielo de sentimientos de este mundo que vaga sin rumbo, 

mostrando un orgullo propio del envejecimiento.

Se han de recuperar los piropos.

Sonreirse con vergüenza.

Buscar un paraiso, para declararse de nuevo.

Despertar un primitivo deseo.

Debemos rescatar los sentimientos

del baul que lo encerraron

los que no creyeron en ellos.

By Miriam Giménez Porcel.

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: