CADAQUES

Cadaques

Cadaqués enamora de día y de noche.

Puerto pesquero de aires violentos.
Recoge tu alma, enciende tu fuego.

Esconde la rabia.

Quema los miedos.

Calma las aguas.

Concede sueños.
Cadaqués coloca en su sitio sentimientos.
No te retrocede.

Siempre te avanza.

Busca allí tu propia terapia.
En Cadaqués estudias tu vida y lanzas miserias al mar.

Reinventas retos, te dejas llevar.

Porque aquel que a Cadaqués acude.

De amor no muere, sino que vuelve a renacer.
En Cadaqués besé tus labios.

Me dejé mecer.

Me bañé en sus aguas.

Me dejé vencer.

Nos sentimos nuevos.

Incluso, un poco dueños.
Me enamoras de día y de noche,

mi pequeño pueblo.

¿Dónde quedó aquel incómodo momento en que discutimos

y miramos al mar para volver a sentirnos?
En Cadaqués todo cobra sentido.
Y si algo vale la pena, es vivirlo.

By Miriam Giménez Porcel

Gangas y Saldos

Gangas y Saldos

No me vendo barato.

Ni compro gangas y saldos.

Ladrón de pensamientos.

Entraste sin ser llamado.

Y ahora que te fuiste, me quedaron las ganas.

De saber más.

Estudiarte y pensar.

Comenzar y acabar.

Para volver al mercado.

Buscando tesoros.

Que ya no encuentro,

porque a todos comparo.

Porque busco tus labios.

Esas manos que no cesaron,

y saciaban mis ratos.

No me vendo barato,

pero, ahora mismo,

me arrojaría al abismo

por volver a tus brazos.

Dime ahora ¿quién puede reparar?

Esto que siento.

Llegaste sin ser llamado.

Y te fuiste, una vez comprobado

que me dejabas rota en pedazos.

Ganaste mi juego.

El amor no se compra.

No se busca en el rastro.

El corazón se enamora,

en el tiempo adecuado.

By Miriam Giménez Porcel

Súper Poema contra la “Violencia de Género”

No me pidas que te ame

si me tratas con maldad

al maltratador que no quede impune

y se castigue sin piedad.

Son mis pasos vacilantes

cuando marcho hacia tu encuentro

Tus palabras son las balas

que disparas sin cesar.

El amor no es posesión

ni tampoco soy tu esclava,

quiero ser respetada,

y que no me apaguen la voz.

Soy mujer y soy persona,

sin dueño que a su voluntad me quiera someter

no permitiré ser el felpudo sobre el que tus pies pisen

no destruirás mi mente, ni aniquilarás mi ser.

No me pidas que te ame,

ya no puedes exigirme, asustarme ni anularme.

Destruiste mi autoestima,

pero hoy ya no, ahora empiezo otra vida.

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