El frío en el cuerpo

 ¿me puedes explicar que hay detrás de una lágrima?
¿me puedes explicar que hay detrás de un beso sin ganas?

¿alguien sabría contarme el secreto de la felicidad?

¿o el deterioro de un sentimiento?

Sabrías contarme mil y una mentiras,

y ninguna sería falsa.

Podrías cantarme canciones

y yo ignorarlas.

Los versos grabados a fuego,

serían borrados con agua.

¿me puedes explicar que se siente? 

cuando ya no se siente nada.

Amores convexos,

temores desnudos,

canciones sin letras,

rencores al descubierto.

¿me puedes explicar que esconden los sexos?

Tan distintos, tan iguales, tan poco sinceros.

¿me quieres explicar de una vez que ocurre en este mundo que gira?

Que ya no hay espejos. 

Que nadie se mira.

No importan los gestos.

Que ya la piel no se eriza,

cuando se rozan los dedos. 

¿Te puedo contar un secreto?

Aun siento las lágrimas. Aun busco los besos. Persigo la felicidad. 

Y adoro los versos. Cantados lentos. Bailar con palabras. Sonreirle al viento. 

¿me puedes explicar cuánto durará esta frialdad que noto en el cuerpo?

Espero el deshielo de sentimientos de este mundo que vaga sin rumbo, 

mostrando un orgullo propio del envejecimiento.

Se han de recuperar los piropos.

Sonreirse con vergüenza.

Buscar un paraiso, para declararse de nuevo.

Despertar un primitivo deseo.

Debemos rescatar los sentimientos

del baul que lo encerraron

los que no creyeron en ellos.

By Miriam Giménez Porcel.

 

 

 

 

Sonrisa de invierno

 

Te haré subir al cielo cuando creas que te quemas en el mismo infierno.

Te haré recoger los frutos de la cosecha del tiempo, sembrado con amor, abonado con sentimientos.

Te ayudaré a sonreir cuando creas que tu sonrisa se evaporó en silencios.

Seras mi reflejo, como yo fui el tuyo, en mis momentos de encierro.

Pensamientos oscuros, que deseamos lejos.

Sensaciones extrañas.

Sonrisas de invierno.

Palabras sin sentido.

Discusiones sin tiempos.

Te haré sentirte nuevo, cuando te creas muerto.

Vivo, cuando no sientas el cuerpo.

Feliz, cuando lo veas todo negro.

No desfallezcas en este tormento.

Que de todo se sale.

Que todo vuelve.

Que llegarán otros tiempos.

Para volver a creer en nosotros.

En otros. En todos. En lo que hoy crees ya muerto.

By Miriam Giménez Porcel

La sonrisa de Jessica

La sonrisa de Jessica

Me olvidé de tu presencia.

De tu perfume impregnado en las estancias de nuestra casa.

En tu lado de la cama

y en mi almohada.

Todas las mañanas le robabas unos minutos al reloj.

A los pocos de haber marchado yo.

Y te desperezabas, sola, dejando tu alma.
Hoy no recordé ya tu sonrisa.

Ni tu cara.

Pero si tus manos.

Cada caricia.

Tus palabras.
Tengo miedo de perderte ya del todo.
Tengo sueños donde veo que otros brazos me sostienen.

Y me gusta.

Lo necesito.

Me odio.

Por empezar a reemplazarte.

Por no recordarte tanto.

Porque me repiten que es ley de vida.

Y yo me lamento de tu marcha,

cada día de la mía.

Espérame serena, única, auténtica,

como eras.

Que aunque otros labios me sorprendan.

Otras manos acaricien, lo que a ti pertenecía.

Son las tuyas, vida mía, las que siento todavía.

y aunque me repiten que es ley de vida,

aun espero tus consejos,

porque nadie me convence.

Pero dime Jéssica, ¿tú qué harías?

By Miriam Giménez Porcel.

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