#damelahistoriatu “ él ”

Entre los surcos de la tierra se incrustan los hierros, la bruma envuelve el caminar tranquilo mientras con firmeza se dirige hacia el final del tren.

El  olor del carbón quemándose en la boca de la locomotora anuncia la salida mientras los pasajeros reunidos en la estación se despiden o se agitan nerviosos buscando entre sus enseres, algunos, un motivo para quedarse.

La humedad resbala por la ventana mientras ella mira hacia el vestíbulo, una luz tenue alumbra el pequeño ventanal donde el jefe de estación termina de ordenar los billetes expendidos. El minutero discurre despacio, un pequeño reloj de mano  y un viejo teléfono de color beis claro sobre su mesa le impiden observar como un muchacho se escurre cuidadosamente entre las ruedas de hierro.

Deja de respirar el tiempo suficiente para que cuando el soldado pasa a su lado, no le descubra. Se engancha el cinturón del pantalón y espera a que el tren arranque, su pequeño cuerpo temblequea y no puede evitar que un sollozo silencioso se despegue de su garganta.

El jefe de estación observa el cielo, no se había pronosticado lluvia, la niebla cubrió la mañana y la bruma se acerco en la noche dejando un halo de silencio y melancolía. Es el momento de dar la salida. Se coloca la gorra y camina hacia la cabecera del tren.

Activa la palanca de paso de la corriente y toca el silbato mientras el maquinista se despide del lugar con un intenso bufido.

María José Luque Fernández.




Y te vas…

Enrejado

Y te vas poco a poco enredando entre las rejas
el vértigo del hoy que ya viviste
la vida se despliega con las luces
se encienden los motores que posponen
el hacer de la vida rutinaria
en la que los acentos se duermen
progresando las verdades
retrayéndose las mentiras
que embravecen al gigante
que mantiene
el encarcelamiento de los seres que se ubican
en su casa,
y que sin respeto ni educación alguna
con saña el látigo fustiga
en la piel de aquellos que bajo
sus alas se encuentran.

María José Luque Fernández
Fotografía María José Luque Fernández en la  C/ Nao en Madrid.

Perspectivas con Escher.

Perspectivas es esa maravillosa palabra de la que tanto hablamos que es un cúmulo de tantas cosas y momentos, cuestión de miradas.

Siempre se ha dicho que la esencia de una creación la plasma el autor cuando crea, pero ¿Nosotros vemos lo que él quiso mostrarnos? o el imaginario nos deja volar y colarnos a mirar, desde dentro.

Si tu vieras este cuadro desde fuera, ¿qué apreciaciones harías?

¿Y desde adentro?

El autor Maurits Cornelis Escher es un genio del ilusionario, él dice que su trabajo es un juego pero un juego muy serio” y nos lo demuestra en todas y cada una de sus obras.

Es un artista reconocido como de los mejores de Arte Gráfica y ocupa un lugar importante entre los científicos pues su trabajo tiene una amplia base matemática.

Dicen que era una persona introvertida a quien le gustaba crear sus propios universos. No estaba interesado por ninguna materia como la psicología, la matemática… él solo atendía lo que aparecía por su cabeza.

Es su obra un complejo conjunto de dualidad y equilibrio en el que la simetría esta presente con un gran afán de perfeccionar hasta el más mínimo detalle y se enfrenta el contraste de lo infinito y acotado y nos deja una mirada hacia la metamorfosis.

Escher es capaz de crear mundos distintos unidos y dos dimensiones en una.

Es su obra muy extensa mereciendo la pena hacer un recorrido aunque sea breve por cada una de ellas. Disfrutaras de un agradable paseo para tu mirada y será todo un reto para tu mente.

Son muchas las cosas que podría contarte sobre Escher, pero mejor curiosea tu y despierta tu creatividad y algo muy importante, relájate y vuelve a ser ese niño curioso que se mete por los rincones y recorre laberintos, que sueña lo inimaginable pues nada es imposible para él.

La imagen que antecede al texto es Portada del primer disco de Mott the Hoople, que utiliza la obra “Reptiles”,

Yo resumiría  mi mirada a algunos de sus cuadros así:

Extraña apariencia que reta al valiente a encontrar en el cuadro una mirada perdida, una ventana oculta, un lagarto que silencioso se escapa para volver a ser nada. Un camino que de repente parece volar y acompaña a ser uno de los gansos que en formación se van. Un hombre absorto y sorprendido al encontrar un laberinto donde antes miro y no vio, una mujer que con calma contempla la ciudad desde su hogar. Un reflejo en el espejo que muestra el relativo contraste entre la unidad y el todo donde el detalle se pierde si contemplas la extensión. El universo discreto y la disparidad del ser, el contraste del blanco y el negro, la necedad de una mirada ignorante que solo superficialmente recorre la estancia. Universos que discurren vertiginosamente en distintos planos o en uno mismo. El despertad de una mente que encuentra una forma distinta de mirar obviando el continente discriminando el contenido, pero ¡cuidado! detente y vuelve a mirar, veras que todo ha cambiado y te puedes  perder entre todo aquello que antes tu mente no vio.

Cierra los ojos un instante, piensa que vas caminando por encima de baldosas que están sobre el aire colgadas, siente esa sensación que deja tu cuerpo libre y abre los ojos.  Dime,  ?qué te ocurre?

Pues ese cosquilleo en tu interior, ese vértigo sera lo que algunas veces te ocurra al mirar con concreción las obras de Escher.

Os dejo su página oficial.

Escher

Y un vídeo sobre la obra  “Print Gallery”

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