Locuras de Otoño

Hoy os doy unos versos delicados,

¡a saber qué contestar!

Quien inhale sentimientos de verdad

los sueños, las hadas, los duendes…

Libres de pecado quedarán.

Impunes a su condición de…

…hilos conductores.

Las meigas lo serán

de las almas pasajeras.

El tiempo lo dirá.

 

 

 

Otoño (I)

Caigo como cada año

Envejecida por la edad

Muero a cada golpe

En esta sorda soledad.

Azuza el viento

Que me desprende,

Que me empuja,

Revoloteo a su merced.

Me deshago en mil pedazos

Cuando para y me olvida,

Cuando me deja caer.

Soy la hoja que marchita queda

Antes de volver

Pasado mañana

A renacer.

 

Otoño (II)

Tierna golondrina vuela

Buscando la alegría

De un sol que más calienta

Olvidando la apatía

De esta adusta tempestad.

África la espera

Quién sabe si volverá.

Vientos y lluvias

Que atrapan mi soledad.

En mi cuarto sin ventanas

Gritan y gritan los grillos

Sabiendo que el calor ya se va.

Los días se hacen cortos

Las setas salen al sol

Las uvas vuelven

El infierno se apagó.

 

 

 

 

Viento Fresco (Otoño III)

 

 

Y me dicen que no, que no se puede vivir destripando el pasado, que siempre se debe mirar hacia el futuro donde los pajarillos cantan y alientan el silbido del alma.

Inesperada admiración del fracaso venidero digo yo. Desde siempre me pierdo en la mirada pasajera que un día vino a mi ventana a decirme…

¡Espera!

Pero todo acaba en un momento de idolatría inversa. Un sueño que al despertar se vuelve negro, oscuro como la noche, como la vil tempestad.

Esa imagen al dorso de un corazón podrido de latir que pierde la fe.

Así estoy yo, así me siento yo.

 

Todo porque… …Hoy he perdido un recuerdo,

Se me ha caído una ilusión,

Y al darme la vuelta

Solo veo un jodido desencuentro,

Una pérdida de amistad,

De cariño

En la lejanía de la cercana noche.

Se me han derrumbado las historias

De amor, de los cuentos perdidos

En los que siempre gana el amor imposible.

El mío sin el tuyo.

En verdad me dijiste adiós. Y yo como un tonto

Vivo sin creer en mí

Por todos los días

Que permaneces a mi lado,

En mis sueños.

Derrotado

Siento que la vida

Me retrae a un segundo,

No,

A un tercer o cuarto plano,

De la actividad diaria,

Y aunque siempre

Tendrás a un amigo en mí,

Y a un acuchillado corazón

Llorando por ti,

Jamás volverás a saber de mí.

Recordaré siempre la hipnotizante curva la de tus labios, de dulce sabor a menta fresca, el maravilloso color caramelo de tus pupilas ardientes, que endulzan la mañana de un otoño temprano que viene a mi morada a zarandearme con viento fresco.

Como cada aquella vez. Como ese único beso.

Como cada noche. En mis sueños más eternos.

 

Ese es mi pasado. No lo destripo porque quedó eviscerado esa noche vil de otoño, cuando me atreví a darte un beso y perdido quedó mi mundo anverso.

 

 

 

 

 

Despedida

Despedida.

A nadie le importa mi verdad.
La gente me mira indiferente desde su lugar en la vida.
Les observo pudriendo mi alma con su saliva. Sus lenguas viperinas que no convencen ni a su sombra intentan regalar piedad, ¡con su pan se lo coman!

Al volver la vista atrás, te siento andar, noto tus pasos, escucho tu voz que me susurra al oído aquella canción que escribimos los dos. Tu lengua de fuego no me intimida. Nadie me empuja a mi destino, únicamente yo soy la espada que se clava en mis entrañas y el miedo que recorre mi maltrecha muralla es el abismo que me separa de tu vida pero sin mi alma.

Intentaré construir de nuevo una fachada sin mentiras, de mi vida sin la tuya, volver de nuevo la vista hacia delante, obviar la terquedad, perdiendo la fe en tu mirada, comprendiendo que al final para mi no serás nunca nada.

Vencido

Vencido.

Cien vidas de los hombres
Llevo observando ,
Aunque la vida regalen
Crueles hazañas  invaden.

Después de mirar, cansado,
Noto que la vida me aprisiona,
Me cose el traje a rayas,
Encerrado en esta piel
Sin dejarme salir.
Me impulsa hacia la lona
Impide que me vaya, libre.
Tengo en el aire suspendido,
Colgado, preparado,
Un nudo prisionero,
Agazapado, esperando su turno.
Lo he visto en sueños.
Si pudiera escapar…
Si con ello pudiera volar…
Pero no consigo levantar el vuelo,
No soy capaz de asomarme a la luz.
¿Para qué?
¿Para luego dejarme caer de nuevo al suelo?
Y caigo.
Inmóvil.
El susurro de un corazón,
Retumba en el vacío.
Tic-tac, tic-tac.
He visto demasiado mal en la humanidad.
Me he cansado de inventar
Cada día un mundo mejor,
Para después comprender que todo
Lo que queda, nos arrastra
Sin compasión a la fría oscuridad.
Nada, no importa nada.
El infierno ya no arde
No  le queda leña en la corteza,
Sólo la piel seca
Que no prende, que no quema,
No calienta, no alimenta,
No te abriga, no te cuida,
No te quiere, no te siente.
Te vende,
Te apuñala por la espalda,
Te desarma,
Te envenena
Te maltrata,
Te condena.
Y no le importa nada.
Vencido
Subo un pie.
La silla  me espera
Callada.
El nudo silencioso me llama.
Quietud del tiempo.
Se para y se prepara
Para verme caer.
Salto,
Un ligero crujido
Y el mundo gira.
Gira y se apaga.
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