La Felicidad

LA FELICIDAD
Reflexión
Desde la cuna él siempre había experimentado lo que era la felicidad.
Ahora con bastantes años más se presentaba como una persona infeliz.
Aquellos juegos con sus hermanos habían cambiado, la ternura de aquel gatito que lo entretenía con sus travesuras, ya no le hacían ninguna gracia.
Él había crecido, como lo había hecho la problemática vida. Pero no sabía, que al igual que crecen las adversidades, hay que tener capacidad para aceptar, pues suelen desaparecer cuando no las alimentas.
Las carencias suelen ser beneficiosas, con ellas te das cuenta del valor que tiene la vida y al final de todo lo menos bueno que nos ocurre, si estamos felices con la vida podremos seguir disfrutando de lo bonito que es vivir, sin perdernos nada.
Seguía sin entender, pero aquella mañana motivado por quien bien lo quería y por sus consejos cambió y tomó una decisión… Salió a la calle, los rayos de sol, después de muchos días de lluvia, lucían con fuerza y vigor, haciendo ver la vida con otros ojos.
La alegría que hace años vivió en aquel cobertizo oscuro, ahora la volvía a ver en la calle…
Los niños disfrutaban, los pájaros revoloteando buscaban el sustento para sus crias. Hasta las personas con muchos más problemas paseaban alegres de verse vivos, y sin importarles, su cojera, o la  enfermedad que callada escondían para no hacer sufrir a nadie.
La vida es para ser feliz, pensaba entonces, ya que nadie le ayudaba a caminar, ni escondía ninguna grave circunstancia que podía trastocar la convivencia con los demás. Tampoco eran tan drásticas que lo hicieran avergonzarse, por lo que decidió vivir, disfrutar y ser feliz, para de ese modo dar felicidad a su entorno…
Ya que entendió que dando, luego se recibe.
©Adelina GN

SI EDUCAS NO HAY COLOR / SONETO

Mi sensatez tajante en la crianza
Años pudientes de ese gran hogar
Si los enseñas la vas a encontrar
El tiempo, él te dará la confianza

Amalgama de colores humano
Prueba de agua y color de la piel
Ternura, bondad dulce como la miel
Que siempre te tiende la misma mano

Es mi amanecer día, conquista
La raza pide tolerancia viva
Sí, gana la batalla, no la risa

Educación es la vida sin prisas
Es ella es noche negra que tizna
Si creen que despinto con la brisa

©Adelina GN

EQUINOCCIO EN MARZO

Marzo asociado a la primavera trae este año un regalo cósmico a todos los habitantes de la Tierra. Algo que no sucedía desde hace 19 años. Lo he estado leyendo hoy, y he aprendido que, el 20 de marzo será la última superluna de este 2019 y el equinoccio de primavera en el hemisferio norte y la llegada del otoño en el hemisferio sur.
Este coincidencia no sucedía desde el año 2000.
Y es una coincidencia cósmica que no volverá a suceder hasta el año 2030.
Enseguida de leer este último dato me he llevado la mano a la cabeza, madre mía tendré 70 años. Contenta por ser una edad posible de alcanzar, he sonreído, me ha recordado las cuentas que hacía con 15 primaveras y llenaba hojas enteras con cálculos sobre el año 2000.
Han pasado muchas lunas desde entonces, muchos equinoccios en marzo, supongo ahora que sé algo mas sobre este tema.
Y pienso que es buenísimo llenarse de esperanza ante el futuro, y me preguntó: llegaré, yo creo que sí actuo de modo positivo y preparo mi camino.
Sueño en poder alcanzar esa edad o una más longeva, podré asistir a ese nuevo acontecimiento que tendrá lugar en unos años.
No voy a calcular otra vez, pero todos tendremos 11 primaveras más, a lo que sumaremos multitud de casualidades que no son tales pues éstas no existen sin una causa. Y la más redundante es la de que que estamos vivos para contarlas.
Adelina GN
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