Amor a medida

Hoy estrujé mis entrañas hasta hacerlas sangrar, morir, y resucitar.
Hoy deduje que era cierto eso de sufrir de amor y resurgir.
Nada nace de la nada ni luego muere porque sí.
Ni hoy te nace un sentimiento y mañana queda muerto.
No es así.
O, tal vez, nunca fué, en otros tiempos, de nuestros abuelos.

Son los que te pueden explicar el significado de amar, si los quieres escuchar.
Esto no es lo de antes.
Esto es lo de ahora.
Guste más o guste menos.
Es así.
Muchas risas. Muchas caras hermosas. Envidias. Orgullos. Postureos.

Y probar hasta quedar el primero.

El segundo, o el tercero.

En una larga lista de amores sin sentido.

Porque tu no llamaste y yo quería hacerlo pero no debo.

Porque tu no amaste y yo medí el amor, cuando en esta generación el amor a medida ya no existe.

Instantaneas de alegría, alcanzar la altura en algo que no perdura,

ser grande, en algo efímero, deslumbrar, brillar y caer de nuevo.

En un vacío de poder.

En un mirar alrededor y volver a renacer.

En pretender ser por fuera, lo que no queremos que se vea por dentro.

Hoy estrujé mis entrañas hasta hacerlas entender, que seguiré diciendo te quiero.

Seguiré dando un abrazo.

Seguiré demostrando sentimientos, aunque los de ahora se empeñen en que eso es en vano.

No soy orgullosa, ni escucho a los ingratos.

Y gritaré siempre bien alto, que el amor a medias no existe.

El amor, está en el aire, y se percibe.

Y se da o no se da.

Pero al final, todos queremos sentirlo muy dentro.

Nos gusta sentirnos queridos.

Envueltos.

Y hasta el más solitario individuo muere por recibir en la noche, un beso lento,

de esos que te sacan una sonrisa, y te dejan completo.

By Miriam Giménez Porcel.

About Miriam Giménez

Adoro escribir y contar desde mi punto de vista, que la vida es todo lo bonita que nosotros la queramos vivir.

2 comentarios en “Amor a medida

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