¡AHORA!

 

¡Sí, lo prohibido es mi bioma, cada vez que entre los cortinajes te asomas, divina hija de la aurora! ¡ hagámoslo ahora!, que nos miran los vecinos como si fuéramos su droga, ¿para qué una alcoba?, ¡que nos vean todos! Copulemos ante el mundo cuales perros sordos, ¡venga, nena, que me inflamas las venas! ¡Hagámoslo ahora! En el portal, en el ascensor, en el claror de las estrellas, sin importarnos el tiempo y el lugar… ¡Sólo volar!

Y que nos pasemos de rosca en el amor, flor bendita de mi pasión, Rosa de Venus, racimos de fuego en el fragor. Dejemos para los cuerdos el cálido salón, y ¡hagámoslo ahora!

 

Eduardo Ramírez Moyano