Acaricia el ensueño

Acaricia el ensueño

 

 

Acaricia el ensueño

con sus manos de agua. Acaricia

tu rostro,

el mío;

los fantasmas que escapan por  tus ojos;

los animales tenues

que se refugian noche a noche en  tus cavernas;

el cielo estrellado

que se esconde en tu sexo.

 

 Lúbrico a veces el ensueño

con vocación de íncubo

se une a tu sangre

en un convivio formal, 

de ministros planchados

y de pájaros negros. 

 

El ensueño se retuerce 

cuando el mediodía de verano

clava alfileres

en el rinoceronte del sol. 

 

Mueres lentamente en el crepúsculo

y el necrófilo ensueño se lanza

desde el potro celeste con que las estrellas

soñarán el mediodía que instilará en el mundo

los hombres,

 las cosas;

 

tu mirada.

 

 

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GOCHO VERSOLARI

 

Imágenes: Matthew Scherfenberg

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