Generación perdida

La belleza de su juventud
cautiva aún en el caminar de la anciana.
En sus manos el temblor de toda
una generación perdida desde su origen.
La piel arrugada y tatuada,
blanca como la libertad de una badera
de rendimiento sin viento que la estire,
manchada de años y penas.
Estudió filosofía soñando sobre un péndulo
que no respeta ninguna lógica.
Ella fue una de tantos que no supimos
interpretar la proyección de las sombras.
Permanecimos colgados de los hilos
sociales como ropa vieja que desechar,
hilos que llamamos voluntad, o moral,
o tendencia, o miedo o estupidez,
cada cual apoda a sus fallos como quiere.

Pero nuestro verdadero  gran error fue escribir
libertad como si se tratase de una palabra cualquiera.

2 comentarios en “Generación perdida

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