Tormenta

Tormenta

 

Y es que fue tan repentino que lo comparo a una tormenta 

En el centro despojante del viento, la lluvia y el temblor estuve
Cuarenta y ocho horas antes, tu total era totalmente mío
Y llegó la sacudida que, sin previo aviso; derrumbó en un instante mis sentidos
Y después de la tormenta a recoger los escombros 
A reconstruir los días 
A recuperar la vida

Mas ahora no se cómo mi vida vuelva

No se como recupero ni mis palabras hechas poesía

Y me pregunto
¿qué era lo que queda seco?
El tintero puede ser
El corazón, con certeza
El alma, sin esperanza.

Y el pensarte en extrema instancia, los recuerdos imborrables de lo que fuimos apenas sin serlo

Tomo de nuevo la pluma
Como tomarte en mis manos
Y escribo los mas dulces versos que nunca mi mano expresó

Vuelve a pasar tu mano perfecta sobre mi cuerpo
Urgando cada rincón de mi deseo infinito


¿Acaso ya no recuerdas?
El molde perfecto entre tu cuerpo y mi cuerpo
La casi predicha forma entre mi pecho y tus dedos.

La perfecta sincronía en la danza ejecutada sin música ni notas preescritas

El sublime resultado de ser historia perfecta.

Con esta pluma en la mano, lo que escribo es recuerdo intangible, casi al borde del olvido

De la sincronía de dos almas, de dos cuerpos.
De casi dos corazones
Y dos vidas escritas en las estrellas

Talladas en el destino

Dos vidas pudiendo ser una misma hoy pendiendo de tu tiempo

Sí.

Fue como una tormenta, un implacable huracán la desdichada manera en que tu me enamoraste

Sí.

Fue tormenta, terremoto y huracán la desdichada manera en que tu razón y temor me abandonó sin aviso, sin piedad y en tu razón.

9 comentarios en “Tormenta

Deja tu comentario, así nos haces grande

A %d blogueros les gusta esto: