2016. Desde mi ventana

Me levanto, y abro la ventana aspirando todo el aire nuevo que el universo me otorga. Observo los árboles que se encuentran en permanente guardia fuera de mi departamento y la belleza de éste.

Hermoso, mi espacio en donde la luz y lo mejor del mundo entran por la puerta y las ventanas, en donde hay plantas, huele a vainilla, a café y en donde puedo preparar atún, ver series españolas, escuchar la música que me da la gana y hasta cantar a todo pulmón sin saberme juzgada.

Hoy, precisamente, ya dentro de un pijama, tomo un primer sorbo de tinto helado que me habla de lo que fueron los últimos 365 días de mi vida.

Hoy, sólo puedo agradecer.

Este 2016 fue testigo de la vida que, a veces comienza al cumplir medio siglo.

Así es. A fines del 2015 decidí que el prefijo “ex” es el mejor del mundo porque separé mi vida del hombre con quien viví en estado de latencia desde mi juventud; y al final me retracté porque conocí y sufrí la separación del mejor hombre que ha llegado a mi vida. (Aparte de mis hijos y mi padre)

Recuperé veinte años que traía perdidos en mi vida como mujer, lo que me llevó a valorar y a amar más aún a mis hijos, ya que dejé de verlos con protección de madre y comencé a verlos como un ser humano que se encontró con ellos para compartir un camino.

 

Este año renové el amor contigo hermana, aprendí de tus aciertos y de tus errores, al mismo tiempo que te miré sin los velos del egoísmo maternal.

2016, se plantó frente a mí y me llevó de la mano a regresar a las bases de mi misión de vida, a recobrar la paz y el plano laboral en el que soy luz y puedo otorgarla a los demás; me gritó con toda su voz que soy “iluminadora de vidas” y que el secreto para ser feliz es ser fiel al plan por el que fuimos trazados.

2016, me trajo lo que nunca antes había vivido.

Aún no navego en la certeza, pero entré en el conocimiento del amor.

Recibí por primera vez en mi vida un beso como lo soñaba desde que era adolescente: “Tú me quitaste en un beso, el aliento y hasta la respiración” y al final me besaste como tantas veces lo pedí “como si fuera la última vez”.

Tenerte en mi vida fue tal como estaba escrito en las estrellas, que día a día tatuaron en mi alma y en mi piel tus manos, tus besos, tus palabras y tu vida entera.

2016, se vio obligado a regalarme una gran caja de pañuelos desechables, a causa de que después de ser el más perfecto cuento de amor decidiste apagar la historia que estaba escrita en las estrellas; siendo tú y sólo tú la causa de que en novato arrebato llorara yo mares y mares de sal.

No olvidaré el 2016, porque vio mi renacer como arquitecto de las letras; porque devolvió el recuerdo que apagado estaba de dibujar con palabras lo que vivo, lo que escucho en el transporte público, lo que me robo poco a poquito de cada vida; incluso de la mía y de la tuya.

Canté, canté como nunca lo había hecho, desde el infinito hasta reventar mi corazón.

Me regaló presencia en círculos de escritores que me han regalado pasión, luz e impulso para seguir.

Tampoco puedo olvidar que este año que termina, me reconocí creyente de antiguas historias de brujas y hechicería que me hacen recordar cada día la fuerza vital y etérea de cada mujer en este planeta. Año en que retomé y recordé mi pasado, mismo que me impulsa a ser hacedora de mi propia historia.

Aprendí a romper lazos, a hablar con seres etéreos, a vivir y vibrar con la danza de la tierra y del cielo; a viajar dentro de mí misma para rescatarme día a día.

Para este 2017, sólo puedo agradecer.

Infinitamente agradecer la vida que el universo me regala.

Planeo vivir, vivir y vivir.

Escribir con el alma para invadir tu alma, provocando que a través de los castillos que te mando en palabras sientas lo que yo siento en cuerpo y eternidad.

Disfrutar, recordar para que estoy en este mundo y tal vez, sólo tal vez enamorarme hasta los huesos y perder la razón en ese mundo llamado amor.

About Nora Arrieta

"Me llamo Nora, vivo en la ciudad de León en México y tengo 51 años. Desde siempre me ha encantado leer y crecí con historias de cuentos y hadas en las que los sueños se hacen realidad. Me encanta la novela histórica y la poesía. En mi juventud escribí y publiqué algunas obras y abandoné las letras para retomarlas apenas hace un año, disfrutando muchísimo pintar en pliegos mi vida y las que me puedo robar en mi andar diario. ¡Gracias por leerme y sentir mis palabras en tu ser!.

4 comentarios en “2016. Desde mi ventana

  1. Escribir con el alma para invadir tu alma…un precioso y logrado cometido Nora. Bridemos por la vida y por todo lo que nos ha de traer ests nuevo año. Besos y abrazos amiga.

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